Dentro de la vitivinicultura nacional, el Malbec es definitivamente un emblema de nuestro país, la más cultivada y la de mayores exportaciones. En esta ocasión, Santa Rosa, la primera empresa de la Argentina dedicada exclusivamente a la elaboración de quesos, presenta maridajes que unen al Malbec con uno de sus mejores aliados: el queso.
Para entender cómo combinar quesos y vinos, es crucial saber que no se maridan variedades. Es decir, que un vino de determinada cepa acompañe bien a un tipo de queso no implica que todos los de esa variedad lo hagan.
Probablemente influya más su estilo, que la misma cepa a la que pertenece. Por este motivo, siempre es necesario hablar del estilo del vino, como en este caso las diferentes características que se aprecian en un Malbec.
Los expertos queseros de Santa Rosa destacan que, para acompañar un vino de mucho cuerpo o intensidad de sabor, como lo es el Malbec, se necesita un queso de sabor intenso.
"Su mejor combinación es con un Reggianito que, con su larga maduración, logra ensamblar un leve picante y un sabor frutal que se fusiona perfectamente".
"Además, si la bebida pasó un tiempo en botella, donde se suavizaron los taninos, se podrá abrir un tinto argentino de mayor concentración que resaltará mucho más la intensidad del queso en el paladar".
Por otro lado, la unión de un Malbec de cuerpo ligero y un queso semiduro como el fontina, que tiene una maduración media de 2 meses como mínimo, "va a resaltar el sabor dulce y apenas picante que caracteriza a este queso logrando un excelente maridaje".
Para sumar a una buena tabla de picada y completar la experiencia, se puede agregar a los vinos y a los quesos variedades de frutos secos como pasas de uva, nueces y almendras, y otras frutas frescas como higos y damascos que logran adoptar un balance entre lo dulce y lo ácido.
En su 15º aniversario de celebración, el Día Mundial del Malbec suma cada vez más relevancia en la agenda global y es un motivo más para rendir homenaje a la calidad de los vinos del país y qué mejor que hacerlo en combinación con quesos de Santa Rosa.
Tras los últimos nueve años con Julieta Caruso como chef ejecutiva, ahora se abre un nuevo capítulo en Casa Cavia con la llegada de Félix Babini y una carta que vuelve a poner el foco en lo esencial: producto, estacionalidad y una cocina que se mueve con y técnica y creatividad.
La premisa de Allenby parte de una lectura amplia del Mediterráneo. No se limita al recorte más difundido de su cocina ni se concentra únicamente en una zona específica, sino que toma como referencia la diversidad que define a toda esa región. El equipo detrás de Allenby también explica parte del proyecto. Al frente de la cocina están Gastón Caretti, Martín Bologovitz. Y como chef ejecutivo Alejo Waisman, socio fundador junto a Martín y Tomás Waisman de restaurantes como El Burladero, Fervor, Sottovoce e Il Quotidiano, además de La Taberna, su primer proyecto en Lomas de Zamora.
Para dar inicio al ciclo de "Encuentros 2026", pensado muy especialmente para compartir los productos de la bodega, el miércoles 15 de abril a las 20:30 habrá un menú de pasos en Treintasillas, creado por el chef Ezequiel Gallardo.