Bánh Mí Company abrió sus puertas hace poco más de un mes, bajo el lema "Vietnamese Sandwich Bar". Ofrece una gastronomía que abreva en la comida callejera pensada para comer con la mano. El local lleva el nombre de los tradicionales sándwiches vietnamitas, que forman parte de su propuesta, además de los clásicos spring rolls y bebidas originales.
Bánh Mí Company - Dirección: Paraguay 2033, Barrio Norte. Horarios: lunes a sábados de 11:30 a 23:30. Instagram: @banhmi.company
Es un pequeño y colorido local ubicado a pasos de la Facultad de Medicina, Bánh Mí Company ofrece una propuesta gastronómica sencilla, sabrosa y original. Se trata de los clásicos sándwiches vietnamitas del mismo nombre que el restaurante, al igual que los spring rolls, envueltos en papel de arroz.
La lista de bebidas también es sumamente original, ya que incluye cafés fríos vietnamitas preparados con leche condensada, leche de coco o solos con hielo, tés fríos, kombuchas de distintos sabores, limonadas, refrescos y tres opciones de cervezas artesanales (Viet Kong IPA, con hibiscus y otra sin alcohol).
El emprendimiento nace de la visión de Matías McLurg, quien creció en París influenciado por la riqueza culinaria asiática de su barrio. Junto con otros socios, Matías decidió materializar su pasión por los sabores vietnamitas en un espacio original.
El ambiente apela a la estética vietnamita y se completa con mesas para dos o cuatro personas, y sillas que mantienen la misma paleta de colores rojo y amarillo. Un detalle distintivo es el logo: un mono con un carro vietnamita, que marca la identidad del lugar desde la entrada.
Como se dijo, la propuesta se centra en los sándwiches Bánh Mí. Se preparan con baguettes elaboradas por ellos mismos, de cierto dulzor característico, con opciones tales como carne vacuna, pollo, cerdo laqueado, curry de pollo y tofu para los que no consumen proteínas animales.
Se probaron dos variedades: la de carne que lleva ingredientes como cuadril marinado con citronella, pepino, pickle de zanahoria, nabo, cilantro, menta y salsa maggi. Y también el de cerdo laqueado y los mismos ingredientes del anterior. Uno puede elegir la salsa entre manteca, mayo, Asian bbq (ideal para el cerdo) y una cuarta picante de mayo con sriracha.
La otra especialidad son los spring rolls, de langostinos marinados, cerdo laqueado o tofu, envueltos en papel de arroz con noodles, lechuga, albahaca y menta, entre otros ingredientes frescos. Además, vienen con otras dos salsas, una de maní y otra tradicional de Vietnam llamada nuoc mam cham que se prepara con pescado y vinagre de manzana.
Se degustaron los de langostinos y de cerdo laqueado, mejor al gusto personal la nuoc mam cham. Ambas comidas, sándwiches y rolls, combinaban muy bien con la cerveza IPA, de sabores cítricos.
Quienes no desean consumir en el local tienen la opción del take away, ya que los productos se adaptan perfectamente para llevar a casa.
Mutsuhito es un speakeasy que lleva como nombre el apodo que tenía el Emperador Meiji, y que solo lo conocían sus más íntimos. Está ubicado, precisamente, en la planta alta del brasero japonés Emperador Meiji y consiste en un omakase de 17 pasos, que tiene como otro sello distintivo que nos tocó en suerte una itamae mujer, algo poco habitual en estos casos.
Justo enfrente de Mondongo y Coliflor, hay un edificio histórico en cuyo local de la planta baja vendían productos apícolas. Cuatro emprendedores gastronómicos tomaron el desafío de restaurar las instalaciones para abrir un restaurante de pizzas, pastas y miel (haciendo honor a los orígenes del lugar), más la tradición porteña del moscato. Casa Bellucci apuesta a los productos de calidad y el know how de sus socios, uno de ellos maestro pizzero, otro un cocinero reconocido de vasta trayectoria y dos amantes de la buena mesa devenidos en restaurateurs.
El chef Miguel Ángel Sosa, se ha hecho un experto en la restauración de clubes sociales y deportivos. Lo conocimos hace ya una década en La Casona del Retiro (un club de rugby y otras actividades), en Hurlingham. Y cómo experto asador que es, su segundo emprendimiento es 1980 Parrilla de Culto, también el oeste del Conurbano. Más tarde, abrió con un suceso notable La Casona de Belgrano, que funciona dentro del Club Belgrano. Hoy nos ocuparemos de ambos restaurantes de la Zona Oeste.