La verdad es que, a Charly Macías, chef nacido en Comodoro Rivadavia, criado en Mendoza y radicado en Villa Constitución (Santa Fe), lo conocimos hace muchos años de pura casualidad. Desde entonces, seguimos a la distancia su recorrido y hoy lo encontramos en Casa Oliva Restó Bar, un lugar donde ofrece una cocina versátil que abarca desde lo más simple a sus platos creativos, recreando lo que hacía cuando lo conocimos allá lejos y hace tiempo.
Como decíamos, la historia tiene sus años y vale la pena contarla. Estábamos con un grupo de colegas en la ExpoChacra (hoy ExpoAgro) en un campo de San Nicolás unos 15 años atrás ó tal vez más aún. A la hora del almuerzo, solo había asadores con carne seca, pasada, recalentada, debajo de una media sombra que no te salvaba del agobiante sol de la tarde.
Por eso decidimos salir del predio para ir a comer algo digno. En lugar de rumbear para San Nicolás, decidimos dirigirnos a Villa Constitución, localidad cercana pero ya en jurisdicción santafesina.
Un pueblo que no ofrecía a priori ninguna atracción gastronómica. Por ahí una pizzería, por allá una parrilla libre, no mucho más que eso. Ya sin esperanzas, observamos que una mujer venía caminando hacia donde estábamos con el auto estacionado, y ya sin expectativa alguna le preguntamos si conocía algún restaurante por la zona.
El lugar en cuestión estaba muy cerca, a pocos pasos más precisamente. Llegamos a la puerta, miramos y adentro había solo un par de mesas ocupadas. En ese momento pasó la camarera, con dos platos en la mano a los que les echamos el ojo y eso bastó para darnos cuenta de que estábamos en presencia de un restaurante "como la gente". Y más todavía, podemos decir después de la experiencia.
Al concluir el almuerzo, pedimos conocer al chef. Se llamaba (y se llama) Carlos Macías, quien nos contó que había estudiado cocina en Mendoza, adonde se había trasladado su familia ya que él nació en Comodoro Rivadavia.
En su raid por diferentes lugares de ambas localidades vecinas, una bonaerense y la otra santafesina, seguimos estando en contacto. Y ahora nos cuenta que se hizo cargo de la cocina de Casa Oliva Restó Bar. Le debemos una visita, obviamente.
El lugar está abierto todo el día y, por ende, debe cumplir con el gusto de todo tipo de comensales y una franja etaria diversa según los horarios. Por eso, la carta es amplia y variada, y va desde lo simple de una ensalada, hamburguesas, tablas y "sanguchería", a platos más elaborados y creativos.
Nosotros, que conocemos el paño del chef, preferimos orientarnos hacia esto último porque son las preparaciones que mejor expresan la calidad profesional de Charly, sin que esto vaya en desmedro de los otros puntos del menú.
Por ejemplo, en el rubro de las entradas hay una provoleta con orégano, aceitunas y morrones asados; langostinos furai; rabas; bruschettas y empanadas de carne.
Las pastas siempre han sido un fuerte en las cartas del chef, por lo que aquí propone ravioles de verdura y pollo; panzotti caprese; fettuccine al limone con salsa de langostinos, y ñoquis de papa.
Por el lado de los principales, se destacan el risotto "Dufresne" con hongos al a la plancha, "manteca" de cebolla, lima, parmesano y pistachos tostados; spaghetti "Bellagio" (al pesto, con milanesa de ternera, rúcula y crocante de jamón crudo); y ojo de bife "Oliva" gratinado con queso provolone, más morrones, huevo a la chapa y pesto de olivas negras.
Pero sin dudas que uno no debería omitir el capítulo de "Platos de Autor", como el pacú al horno con criolla de cítricos; ravioles de trucha y hongos con crema de cebollas al rescoldo; lomo "Glass" con demiglace de puerro quemado; o el roll de cordero deshuesado con chutney de peras.
Para el final, tiramisú; flan; panna cotta; creme brulée, o tortas Balcarce o Selva Negra.
Casa Oliva Restó Bar es tan versátil y dúctil como su chef, lo que le aporta un plus de calidad a la localidad santafesina ubicada a la vera del río Paraná.
Casa Oliva Restó Bar - Dirección: San Martín 998 Villa Constitución, provincia de Santa Fe. Teléfono: 3364 070688. Web: www.casaoliva.ar - IG: @casaolivarsetobar
En una esquina de Palermo, un obrador iluminado y las brasas encendidas cambiaron nuestra forma de entender la pasta. Carmen construye su identidad alrededor del kamado, y lleva ese fuego a toda la carta. No entra en ninguna categoría conocida y eso, lejos de ser un problema, es exactamente lo que la hace imposible de ignorar.
Lo que más nos gusta es descubrir restaurantes que te sorprendan por su propuesta sui generis, que no sean más de lo mismo, burdas copias, lugares comunes. La antítesis de todo esto es Porte Bar, una creación del chef Facundo Berti y el bartender Ezequiel Cunzolo, quienes encontrar en Porte Bar la manera de hacer lo que les gusta ejecutándolo con precisión y originalidad. Platos tan sencillos como ricos, una exuberante carta de quesos artesanales y la coctelería del Tano Cantinero, nos llevaron por el camino de lo diferente que sorprende.
Una parrilla de barrio que no se disculpa por ser bonita, pero que busca incomodar desde una propuesta disruptiva. Nos sentamos frente a Gianlucca Zago (así con dos "c" su nombre) con los sentidos abiertos, dispuestos a dejarnos sorprender por su arte de la casquería (Nota de la Redacción: lo que para los argentinos son "achuras") y una técnica que redefine, sin concesiones, el lenguaje del fuego en Buenos Aires.