UNA COCINA ECLÉCTICA Y SUI GENERIS

Corriente, a 3 cuadras de Corrientes

Martes, 25 de junio de 2024

Corriente es un restó sui generis, instalado en una vieja fábrica de dulce de leche abandonada durante varios años en Villa Crespo. Sus gestores, arquitectos, buscaron un menú que satisficiera sus propios gustos. Decidieron además adoptar el sistema de moda, dividiendo la carta en snacks, platitos, platos y postres. Y, al contar con tres cocineros de distinto origen, se armó una carta bastante ecléctica y al mismo tiempo creativa.

Corriente - Dirección: Ferrari 384 Villa Crespo. Teléfono: 011 4099 0384. Horarios: miércoles a sábados de 20:00 a 23:30. Precio: $$$. Reservas: corriente.meitre.com IG: @corriente_ba

Corriente es un restaurante bastante particular, por varias razones. En primer lugar, por su ubicación en los límites de Villa Crespo, en la calle Ferrari y a tres cuadras de la Avenida Corrientes.

Luego, por su carta que es no sólo ecléctica, sino también imprevisible y que como tal abona el efecto sorpresa en los comensales.

Y, dada la profesión de los dueños, no llama la atención que en lo visual Corriente invite a un juego de sutilezas y detalles pensados para que nada desentone con la propuesta general de cocina y servicio. El lugar fue una vieja fábrica de dulce de leche, demolida y puesta a nuevo.

El menú está armado según el criterio de moda, que divide a los distintos ítems en snacks, platitos (las clásicas entradas que a veces te llevan a probarlas casi todas y evitar el principal), platos y postres.

Esto viene dando resultado últimamente y es un sistema que permite compartir varias opciones, por lo que siempre es ideal que la mesa tenga cuatro comensales, para vivir una experiencia completa.

Podríamos contar mucho sobre los aspectos formales del restaurante, pero se nos ocurre que es más conveniente dejar eso librado al efecto sorpresa. Solo podemos agregar que, dada la característica juvenil de la clientela, predomina la música fuerte que, a unos gusta y a otros no tanto. Son elecciones de los dueños y, por cierto, que cada uno elige lo que más lo representa.

Corriente abrió sus puertas en octubre de 2022 y actualmente cuenta con tres cocineros al frente de la brigada: José Bolívar, Martín Roca y Cristian Galeano, de orígenes distintos (Venezuela, Colombia y los EE.UU.).

De allí que no resulte extraño encontrar en la carta platos inspirados en las cocinas de sus propios países, pero asimismo otros que abrevan en lo italiano (como los gnudis) o lo asiático (la sopa Pho Bo vietnamita).

Tratándose de una mesa de tres pudimos pedir varios platitos por lo que, al momento de los principales, ya habíamos comprendido que la cosa pasaba por la exuberancia y el exceso de calorías. Pero eso es parte de nuestra profesión, y claro que lo hacemos con sumo placer.

Ni bien llegás te reciben con focaccia acompañada de dos mantecas: de bagna cauda y de morrón. De los snacks se probaron las ostras gratinadas, que tal vez estén inspiradas en las "Rockefeller" y a las que en este caso el color verde se lo aporta el brócoli.

Fue luego el tiempo de los "platitos", que pese a su diminutivo no son tan pequeños. Interesante creación es la provoleta, que se acompaña con espuma de polenta, chimichurri y cebolla frita.

Siempre prestamos atención a cualquier carta en la que haya un tataki. En Corriente, lo hacen con bife de chorizo y se completa con salsa de ostras y cheddar inglés. Muy buena elección.

Los gnudi (recuérdese que en italiano la letra i se usa para el plural) es una palabra del dialecto piamontés que significa "desnudos", lo que en la lengua del Dante se dice "nudi". Son ni más ni menos que una versión de los malfatti, que se presentan redondos y dentro de un brodo (caldo) con cebolla y poolish (prefermentado).

El yakitori de asado negro es una reversión del tradicional plato venezolano, que sale con cachapa (especie de torta de maíz) y sardo estacionado.

Otras opciones de platitos son la ricota ahumada con remolachas asadas y cajú tostado; jamón de pato con chutney de tomates y paté: y sesos con kale y papas pay.

La carta cuenta con cuatro platos principales, entre ellos el Pho Bo, fondo especiado vietnamita, uno plato oriental que sale al gusto argentino, es decir poco picante, pero aún nos tenían deparada una sorpresa más: milanesa de ojo de bife de 400 gramos con huancaína, criolla y pavé de papas. La bomba del menú, sin dudas, mejor para compartir.

Quien deseare culminar la comida "a la francesa", puede pedir los quesos con chutney y crackers de sésamo. Para los más golosos, sin dudas que los churros colombianos con ganache de café y salsa papelón (o panela); y chocolate con almendras, chocolate blanco y ananás.

Muy interesante resulta la carta de vinos, que incluye también algunas etiquetas neozelandesas. Y no hay que descuidar la posibilidad de degustar algunos de los cócteles creativos de la barra.

Luego de esta experiencia, nos quedamos con la sensación de que Corriente está en permanente evolución y con pronósticos de crecer aún más en su propuesta general.

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