Conseguí reserva si sos mago

Y un día volvió Anchoíta

Lunes, 14 de febrero de 2022

Enrique Piñeyro se tomó casi dos años, desensilló y esperó que aclarase. Si bien la pandemia no se ha ido del todo, era tiempo de retomar ese éxito notable que fue Anchoíta. Este 15 de febrero reabre el restaurante, que ahora tiene dos "hermanos menores", La Panadería de Anchoíta y Anchoíta Cava. Por las dudas, avisamos: para el restaurante, ya se agotaron las reservas hasta mediados de marzo.

Anchoíta y Brasserie Petanque son dos restaurantes cuyos propietarios decidieron desensillar hasta que aclare. Si bien esta frase atribuida a Perón suena bastante incómoda para los seguidores del General (la pronunció cuando Onganía derrocó al Presidente más honesto de la historia argentina, Arturo Ilia, en lugar de repudiar el golpe), sirve para describir lo que pasó con el negocio de la restauración en tiempos de pandemia.

Y es que los dos mencionados son los que se tomaron más tiempo en esperar una claridad que no ha llegado del todo. Petanque sigue cerrado a la espera de tiempos mejores, mientras que Anchoíta reabre este 15 de febrero después de casi dos años, en los cuales Piñeyro no se quedó de brazos cruzados.

En efecto, el piloto de aviones, actor, médico, director de cine, cocinero, empresario gastronómico y teatral (y vaya a saberse cuántas cosas más podrían agregarse a su currículum), mantuvo la estructura, la brigada, los proveedores, siguió investigando y, al mismo tiempo, abriendo otros dos locales: Panadería de Anchoíta y Anchoíta Cava. Todos en Chacarita, vecinos unos de otros.

¿En qué reside el éxito de Anchoíta? Creemos que en su propuesta novedosa. Piñeyro abrió un lugar donde desarrollar una de sus grandes pasiones, la cocina. Y armó un menú a gusto e piacere

Su restaurante es un espejo de lo que a él le gusta comer. Y lo ha hecho sin escatimar esfuerzos e inversión. Si hasta colaboró para que sus proveedores de pescados de río pudieran soportar la pandemia. Los tuvo en lista de espera ayudando para que no pasaran penurias.

Todo es de primera en Anchoíta: materia prima, proveedores, comida, servicio, cava, coctelería, mesa de quesos. Y encima se ha atrevido a incursionar en el pescado de río, tan vilipendiado por quienes sostienen el prejuicio de que no son tan ricos como sus congéneres de mar, porque tienen gusto a barro.

La originalidad ha sido otro factor coadyuvante en que las reservas de Anchoíta siempre estén a pleno (de hecho, avisamos que el primer mes, desde el 15 de febrero en adelante, está todo tomado). Basta intentar en anchoíta.meitre.com para comprobar que esto es así.

Por otro lado, otra de las cosas que sorprendió fue su ambientación, sobre todo esa barra semicircular que permite observar a la brigada trabajando. Hasta el propio Piñeyro, que cuando está en Buenos Aires es uno más cocinando y hasta sirviendo a los comensales.

Anchoíta es todo lo que podríamos entender por "cocina argentina", algo inexistente por su falta de identidad pero que, en el caso de este restaurante fuori serie, es lo más cercano como concepto a lo que podemos encontrar en el mercado gastronómico local.

A fines del año pasado, abrió sus puertas Anchoíta Cava, que cuenta con una exuberante carta de vinos nacionales e importados, así como una asombrosa variedad de quesos (que se sirven en pequeñas porciones de aproximadamente 50 gramos), Asimismo, ofrecen tapitas y cosas para picar, algunas sorprendentes como hummus de caña de tacuara o la lisa curada.

Ni hablar de la charcuterie, en la que producen sus propios cerdos alimentados con bellota y que son los que dan origen a la elaboración de guanciale, lardo, nduja, culatello, etcétera.

En este caso, no hay reservas por lo que si uno llega temprano tiene lugar asegurado. Y a la vuelta está Panadería de Anchoíta, para aprovisionarnos de los mejores panificados que uno pueda encontrar en la ciudad.

Siempre aparecen mecenas que aportan su inversión y su talento para hacer cosas superlativas. Como Andrés Porcel en Chila, el polifacético Enrique Piñeyro armó un emporio gastronómico en el que queda demostrado que, se podrá tener espaldas para llevar adelante semejante proyecto, pero tampoco es que el dinero asegura calidad.

ANCHOÍTA - Juan Ramírez de Velasco 1520 - Abre de martes a sábados de 20 a 24.

PANADERÍA DE ANCHOÍTA - Aguirre 1562 - Martes a domingos, de 9 a 20.

ANCHOÍTA CAVA - Juan Ramírez de Velasco 1456 - Martes a sábados de 11 a 24.

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