Editorial

Ya no saben qué hacer con la carne

Martes, 4 de enero de 2022

Vas al súper o a la carnicería y los precios te espantan. Muchos cortes pasaron los 1.000 mangos por kilo, aún sin ser los más valorados como el lomo y el ojo de bife, que superan largamente ese valor. Lo que ha hecho hasta ahora el gobierno, no alcanzó ni siquiera para estabilizar por un par de semanas los precios. Limitaron las exportaciones y, por ende, cayeron los ingresos de divisas. Y la mesa de los argentinos (mejor dicho, la parrilla) sigue vacía. Ahora arremetieron con la prohibición de exportar siete cortes "populares" (habría que llamarlos populistas en todo caso), hasta fines de 2023. Todo con la complicidad de las entidades de la Mesa de Enlace que vieron como buena la medida.

Silencio complaciente por acá, justificaciones por allá, complicidad de las entidades de la Mesa de Enlace por temor a represalias del gobierno. Todo esto está pasando, después de que se publicara en el Boletín Oficial la nueva medida que establece la prohibición de exportar siete cortes de carne hasta fines de 2023 que el gobierno llama "populares" (por su valor hace rato que dejaron de serlo).

Encima hay que escuchar los delirios del ex mandamás de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, quien pide mayor intervención aún, mediante la recreación de entidades como la Junta Nacional de Carnes y la CAP. Sin ponerse colorado, dijo que "si el Peronismo, no lo hace, nadie lo va a hacer". Va de suyo que todas las cagadas habidas y por haber las hace este movimiento populista, cuyos dirigentes son perversos patos criollos que además se traicionan entre sí.

A tanto llega el grado de sumisión, que una entidad como Coninagro que, en los tiempos de Leonida Gasoni era una de las más combativas, pero que hoy puede decir sin prejuicios que la medida "es un logro a los reclamos que venimos haciendo desde el inicio del cierre de exportaciones. Es nuestra visión, mantener siete cortes, como un aporte del sector a la mesa de los argentinos que no afecta a las vacas manufactura ni toros (destino China), ya que no se consumen en nuestro país".

Además de corregirles las faltas de ortografía, hay que decir que Coninagro miente, ya que a China hoy no solo se exportan cortes de poco valor que acá no se consumen, sino otros que sí están valorizados en todo el mundo. 

En lugar de defender a los productores que dicen representar y a los consumidores, la entidad gremial cooperativa hoy parece un apéndice del gobierno populista.

Por el lado de Sociedad Rural Argentina, también hubo cierta complacencia de su titular, Nicolás Pino, quien justificó la medida porque es "lo que hoy se puede hacer".

Increíble, son capaces de avalar la prohibición de exportar sin que les dé un poquito de vergüenza.

Lo cierto es que han pasado dos años y un piquito, desde aquella propaganda fanfarrona del entonces candidato presidencial Alberto Fernández, quien prometió llenarnos la parrilla de carne. Y hoy no tenemos ni para grillar zanahorias.

Mientras durante el gobierno de Macri (que, por otra parte, es indefendible por todo lo que hizo mal) la carne subió sus precios por debajo de los índices inflacionarios, con los K y sus aliados se dio vuelta la tortilla y los valores del 2020 y 2021 estuvieron superando largamente los índices inflacionarios.

¿Qué hicieron para contrarrestar esta situación? Primero establecer precios cuidados para determinados cortes que, por un lado, son difíciles de encontrar y, por el otro, son hueso y grasa con un cachito de carne entreverada. Hasta el perro los evitaría.

Más tarde, limitaron las exportaciones, una medida que, por repetida y fracasada, demuestra la falta de criterio y de imaginación de los funcionarios. Además, con la consiguiente pérdida de mercados como pasó con Guillermo Moreno en su momento. Pero no aprenden, se tropiezan con la misma piedra dos, tres, cuatro veces.

Luego pusieron precios máximos por dos o tres días para las fiestas. Una total ridiculez. Ya no saben qué inventar.

Y, al fin, haciendo una mala copia de lo que aconteció en el Uruguay, ahora hicieron un enroque, suspendiendo por dos años la exportación de asado con o sin hueso, falda, matambre, tapa de asado, nalga, paleta y vacío, a cambio de flexibilizaciones para los demás cortes. Cuesta creer que, por esta medida, vayan a bajar los precios si antes tampoco ocurrió.

Pero el gobierno no se quedó en esto solamente: suspendieron la exportación en fresco, enfriado y congelado de reses enteras, medias reses, cuartos delanteros con hueso, cuartos traseros con hueso, medias reses incompletas con hueso y cuartos delanteros incompletos con hueso.

Lo único bueno es que se flexibilizaron las exportaciones excepto los cortes mencionados, y se abrieron totalmente los envíos de Cuota Hilton y convenio con los EE.UU. de cortes de feed-lot, así como las vacas viejas (conserva) que aquí no son utilizadas.

Por otro lado, se anunció la creación de un Laboratorio de la Producción de la Carne Vacuna, de carácter mixto (siempre y cuando el sector privado acepte la invitación a participar), para hacer un seguimiento de la producción y la comercialización. Pareciera una buena medida, salvo que después el gobierno hace lo que quiere. Es decir, se trata de más jueguito para la tribuna.

Asimismo, se determinó que no pueden salir de los frigoríficos unidades de más de 32 kilos con destino a las carnicerías y supermercados, con lo cual queda prohibido el envío de medias reses (algo que se había anunciado en abril del año pasado).

Como se aprecia, ya no saben qué hacer para evitar que los argentinos, en el país de la carne, tengamos que pagarla a valores vigentes en otras partes del mundo.

A los sufridos consumidores, entonces, nos están convirtiendo en vegetarianos a la fuerza. 

Más de Editorial
Menos música y más luz
Editorial

Menos música y más luz

Uno va a un restaurante a comer, a ver los platos porque la comida también entra por los ojos, a conversar con amigos, a disfrutar una noche romántica con tu pareja. Pero no, te ponen la música a todo volumen y te apagan las luces. Salvo algunos lugares puntuales como Bagatelle, donde el estilo es ése y la gente va a buscar algo más que muy buenos platos, abogamos por una restauración con menos música (y, de haberla, que sea solo para acompañar) y más luz, para ver lo que comemos.

¿Qué hacer ante la falta de botellas?
Editorial

¿Qué hacer ante la falta de botellas?



Hay alerta roja en la industria vitivinícola por la falta de botellas de vidrio. ¿Cuál es la verdadera causa? Los que prefieren mirar para un costado, le echan la culpa al crecimiento de la producción y de las ventas durante la pandemia. Pero en rigor de verdad, el problema es el deterioro de la industria nacional, que ha llevado a que las bodegas dependan de apenas dos proveedores. Desde el gobierno hacen mutis por el foro, como siempre. Arréglense como puedan.
Sustentabilidad de la Ganadería Argentina
Editorial

Sustentabilidad de la Ganadería Argentina


El Ministerio de Agricultura de la Nación aprobó una declaración en la que se abordan aspectos que fueron relevados en el informe "Carne Argentina, Carne Sustentable", elaborado por la Red de Seguridad Alimentaria del CONICET a iniciativa del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina. Será presentada en la próxima Cumbre de Cambio Climático.