Editorial

Rebelión en la Granja

Viernes, 16 de abril de 2021

Los gastronómicos se despertaron esta mañana con la mala nueva. El Presidente, como si no fuera suficiente desacreditar a sus ministros, se contradijo a sí mismo. El valor de la palabra es nulo en este gobierno. Y es así que a Fernández no le alcanzó con cerrar los restaurantes a las 7 de la tarde, sino que ahora tampoco podrán servir a los comensales en sus salones internos. Un golpe de knock out.

Eric Arthur Blaire, más conocido como George Orwell, fue un escritor y periodista nacido en la India, pero con ciudadanía británica. Adherido al Socialismo Democrático, durante toda su vida luchó contra el fascismo y los totalitarismos, tanto de izquierda como de derecha.

Una de sus obras más conocidas es "Rebelión en la Granja", una metáfora escrita mientras se desarrollaba la Segunda Guerra Mundial. La ficción se desarrolla en una granja cuyo propietario es un granjero llamado Jones, acostumbrado a maltratar a todos los animales.

Un día, éstos se cansan y derrocan a Jones. Inician una revolución, hasta que los cerdos, comandados por el chancho Napoleón, toman las riendas e instalan una dictadura sometiendo al resto de los animales. Finalmente, éstos se dan cuenta de que ha sido peor la cura que la enfermedad, y deciden poner manos a la obra para evitar otro sojuzgamiento. 

Fácil es identificar a los personajes de esta historia con lo que hoy está pasando en la Argentina. Suponiendo que Macri es Jones, alguien que supuestamente mató de hambre durante cuatro años a los animales indefensos que somos nosotros, los ciudadanos sometidos a los caprichos de los chanchos, que a puro decreto de necesidad y urgencia nos tienen vigilados con las huestes del dictador Napoleón

Hoy un gobierno populista, supuestamente nacional y progresista, anunció que sacará las armas a la calle para controlar y castigar a los que osen no acatar el virtual toque de queda.

Ahora mismo, son las primeras horas de las prohibiciones que nos impone la dictadura de los chanchos, avalada por los ingenuos animalitos que permitieron que los marranos llegaran al poder. Al menos un 40% de ellos.

Pero ya se está observando una rebelión en la granja. Tenemos en la redacción de Fondo de Olla © un frondoso listado de restaurantes que están atendiendo mesas en sus salones, desconociendo la ridícula decisión del Presidente, que decidió entre gallos y medianoche intensificar las medidas contra el sector gastronómico.

Va de suyo que omitiremos nombres, no vaya a ser que la prensa del relato vuelva a las andadas y denuncien a los rebelados. Ya lo hicieron una vez, por lo que no hay que descartar que su alma de traidores los convierta nuevamente en buchones de la cana.

No estaba en los papeles que, en el horario diurno, los restaurantes tampoco podrían atender al público en salones internos. Esto nos hacer acordar a la primavera 2020, cuando se reabrieron los restaurantes, pero a último momento, el gobierno decidió que solo se podían servir mesas al aire libre, aunque solamente en la calle. Una ridiculez absoluta.

En el momento en que estamos redactando este editorial, el Presidente está reunido con el jefe de Gobierno porteño, algo así entre Napoleón contra el animal elegido por la granja para protestar.

Difícil que salga algo positivo de ese encuentro entre especies enfrentadas a cara de perro.  Pareciera ser que Larreta solo estaría planteando el tema de las escuelas, dejando a un lado a los gastronómicos.

Dicen que el dictador de la granja dará una conferencia de prensa en algunos minutos. Pero a esta altura, hay una grieta insalvable entre los chanchos y el resto de los animalitos. Y Napoleón y sus cerdos congéneres ya perdieron toda credibilidad Se viene la rebelión en la granja, es el único camino que les queda a los indefensos contra la tiranía oficialista. 

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