Y no solo eso: se llama caviar de berenjenas a las berenjenas cortadas a cuchillo, queso de cajú, mayonesa vegan y un montón de estupideces más.
Basta repasar los menús de restaurantes "verdes" (veganos y vegetarianos) para darse cuenta de que las inexactitudes están a la orden del día.
Todo esto forma parte de la necesidad de "vender" a cualquier costo. Está bien que existan este tipo de lugares reservados a una minoría de la población que así lo requiere, pero al mismo tiempo no hay por qué mentir diciendo que ofrecen "salame de espinaca".
Salame chacarero de El Preferido.
Para la Real Academia Española, un salame o salami es un "embutido hecho con carne vacuna, y carne y grasa de cerdo, picadas y mezcladas en determinadas proporciones que curado y prensado dentro de una tripa o de un tubo de material sintético, se come crudo".
Si nos ponemos a hilar fino, por ejemplo la Denominación de Origen Salame de Tandil es aún más exigente sobre su elaboración: "materias primas obtenidas dentro de la región, con alimentación a base de pasturas y maíz -según sea ganado vacuno y porcino, respectivamente- y con las proporciones establecida de carne vacuna y de cerdo".
Un caso parecido es el que alude al chorizo. Para la RAE, chorizo es un "pedazo corto de tripa lleno de carne, regularmente de cerdo, picada y adobada, el cual se cura al humo".
De manera que si bien queda abierta la posibilidad de que el chorizo sea de otra carne, ya se trate de vaca sola, cerdo y vaca, pollo, cordero, etcétera, el uso de la palabra para designar un "chorizo vegano" relleno de soja o de cualquier otro vegetal es una falacia.
Volviendo al salame, la semana última el Juzgado Contencioso Administrativo de Palma de Mallorca (España), emitió una sentencia en la que sanciona a una empresa por el uso del término de venta "salami" para un producto cuya denominación es "embutido vegetariano".
Dicho juzgado argumentó que es una "contradicción que supone definir como ‘salami' a un producto que es vegetariano y que carece de carne. Emplear un término de uso social admitido como es el de ‘embutido' o el de ‘salami' para describir aquello que no lo es".
Y la norma sentencia que "emplear tales términos cuando el contenido carece de los elementos esenciales que lo integran, conforme la regulación, está incluido en el tipo sancionador aplicado, sin que se haga necesario, ni sea conforme a derecho, el utilizar terminología propia del uso social y referida a la carne para identificar productos que, por definición, carecen de la misma, infringiendo las condiciones establecidas para tales productos".
Por lo tanto, no seas salame y hablá con corrección. De lo contrario te cabrá, la segunda acepción que la RAE establece para la palabra: "persona tonta, de escaso entendimiento".
Una rareza, una excentricidad, una frivolidad, una inversión innecesaria. Es lo que nos parece que ha hecho Muge en este caso en particular, el frigorífico argentino que está dando mucho que hablar últimamente con sus acciones mediáticas. Ahora trajeron a Renzo Garibaldi, el carnicero propietario del Restaurante Osso, de Lima. Va a estar presente en Fogón Asado. Traer a alguien del Perú para que nos enseñe a asar carne, carece de todo sentido.
Cada 27 de marzo se celebra el Día Mundial del Queso, una fecha que rinde homenaje a uno de los alimentos más antiguos y versátiles del mundo. Santa Rosa, la primera empresa de la Argentina dedicada exclusivamente a la elaboración de quesos, presenta datos sobre las preferencias y consumo en nuestro país.
En la Argentina, donde el consumo se mantiene entre los más altos de la región, San Ignacio reafirma su desarrollo en la categoría con productos que van desde el queso crema -con y sin lactosa-, hasta el queso azul inspirado en la tradición francesa.