Cierran lugares clásicos y otros no tanto. El negocio gastronómico está en su momento más duro. Donde va la clase media encontramos el peor escenario posible. Ahora le toca el turno a Rond Point.
Hoy ya pudo verse que el frente vidriado de una de los lugares emblemáticos de la ciudad (con 40 años de trayectoria) está tapado por una especie de lona de color verde. No se sabe que qué pasará con el local. Algunos atribuyen su propiedad a la empresa automotriz, aunque de confirmarse que los verdaderos dueños son los del Grupo Kentucky (por denominarlo de alguna manera) podría haber una reapertura gastronómica, con otro nombre claro está.
Es curioso porque hace apenas algunas semanas, FDO adelantaba una exclusiva: la desaparición de Selquet en un plazo no mayor a seis meses, a lo que se sumará el Dandy Grill donde anteriormente se encontraba La Tranquera. También "vuelan" el Dandy de al lado, la discoteca Rumi y hasta el hotel alojamiento Arcobaleno (dicho sea de paso también cerró el JJ de Núñez).
Hace pocos días anunciamos que Captain Cook se despedía (la última cena fue el sábado pasado) para dar lugar a un edificio. Igual suerte correrá el predio de la Avenida Santa Fe, donde estaba Hermann.
Y hablando de clásicos, se nos fue Pedemonte el año pasado, uno de los restaurantes más viejos de la ciudad. Este 14 de julio, con la cena por el Día de la Revolución Francesa baja las persianas, después de 25 años, nada menos que La Bourgogne. Y podemos agregar al Plaza Grill, que si bien los propietarios tenían previsto mantenerlo cuando reabra el hotel después de las reformas, hoy hasta es una incógnita qué pasará con el 5 Estrellas que es un símbolo de Buenos Aires.
Todo tiempo pasado fue mejor, suele decirse, y para el rubro gastronómico parecería que es una verdad de Perogrullo.
Pero dentro de tantos cierres, al menos una curiosidad: vuelve Fechoría. Vale decir que no fue un gran restaurante, sino un lugar de citas de la gente de la farándula. Sofovich tenía su mesa que nadie podía utilizar. El Negro Olmedo metía un chivo por minuto. Era el lugar para ver y ser visto, como decía Brascó.
Y ahora, de la mano de Pablo Lalín, quien registró la marca, reabrirá en la Avenida Santa Fe 1726 donde estaba La Madeleine. Este Lalín es el hijo de Daniel, el expresidente que mandó a Racing a la quiebra y se hizo famoso por recibir en su cara un redoblante durante un acto en la sede del club.
Lalín supo incursionar en el negocio gastronómico con poco éxito. Fue dueño de Dique 4 en Puerto Madero, donde exhibía peceras con langostas, y de Calle de Ángeles, en San Telmo.
La realidad indica que ante la crisis, la inflación, la suba del dólar, el aumento de las cargas sociales, los incrementos salariales dictados por el gremio y la imposibilidad de trasladar todos los costos por insumos a la adición, la gastronomía entró en una crisis severa que se va a llevar puestos a más restaurantes.
Triste realidad, más penosa aun cuando se trata de cierres de lugares históricos y clásicos. Rond Point es el último pero no será por mucho tiempo parece.
L'Atelier Bistro es un proyecto que surgió en 2004 gracias a la visión conjunta de los chefs Verónica Morello y Charly Forbes. Con formación culinaria tanto local como internacional, la pareja decidió dar vida a un entonces modesto bistró francés. Hoy, son referentes de la cocina francesa en la Zona Norte, tanto inicialmente en La Lucila, como hoy en Martínez. Aquí un adelanto de lo que nuevo del 2026.
A partir del 10 de abril reabre O-Satori, el omakase ubicado en el Nivel 23 del Marriott Buenos Aires Downtown. Se trata de un exclusivo espacio, donde la gastronomía japonesa se combina con una de las vistas más imponentes de la ciudad, junto a la piscina del hotel.
Mucho más que una competencia de sushimen, lo que pasó en La Rural fue el termómetro de una pasión que transformó el Salón Ocre en un microclima de precisión y cultura oriental. Crónica de una jornada de adrenalina y técnica, que proyecta su sombra hacia el Pacífico.