Avant Garten es el primer biergarten al estilo berlinés que se abre en Buenos Aires. Una locación ideal en el ex Paseo de la Infanta, para disfrutar de buena cerveza tirada y los platos del chef Agustín Lucero.
Avant Garten-Av. Del Libertador 3883 Arco 10- Teléfono 4775-6536. Abierto martes a viernes de las 17, sábados y domingos desde las 12 (al cierre). Principales tarjetas.
Tipo de Cocina: Cervecería con especialidades alemanas
Barrio: Palermo
Precios: $$$
La idea fue de Agustín Schlensiger, quien convenció a sus socios de instalar en Buenos Aires el primer bar cervecero al estilo berlinés. En lugar de llamarlo biergarten, que en Alemania es una designación genérica para ese tipo de cervecerías al aire libre que tanto abundan en la principales ciudades germanas, eligieron la palabra avant (por ser el primero en su tipo) y garten (jardín en alemán).
La idea, entonces, fue recrear ese estilo de negocio gastronómico, donde hay mucha cerveza y algunas especialidades alemanas, que como se verá más adelante en este lugar están muy bien desarrolladas.
La elección del lugar no podía ser más atinada: el ex Paseo de la Infanta, porque así lo llaman ahora desde que fue bautizado como Marcela Brenda Iglesias, por aquella chiquita que sufrió un trágico accidente hace muchos años cuando la zona era tierra de nadie.
Allí donde a locales de comida y bebida "basura", por suerte se sumaron propuestas mucho más tentadoras como Naná y Avant Garten.
Porque si hay algo que destacar de este biergarten es que con buen tino, los dueños contrataron a un chef como Agustín Lucero, que se tomó el trabajo de diferenciarse de otras cervecerías, que no se preocupan mucho más allá de lo que dan de beber.
Avant Garten, que tiene a Tocho Fernández en el gerenciamiento diario, cuenta con una barra de cobre debajo de las vías del tren que corre por ese viaducto, y dos terrazas, ambas con mesas comunitarias y en la trasera hasta un deck de madera. Hay un subsuelo que podrá utilizarse para reuniones privadas.
Va de suyo que el clima, de aquí en más, será aliado para disfrutar del verde cercano del Rosedal, el sol y la brisa nocturna.
Hay que decir que la casa no "trabaja" gaseosas, por lo que los que desean algo sin alcohol deberán conformarse con las limonadas y pomeladas que preparan en la barra.
MUCHA CERVEZA, MUY BUENOS PLATOS ALEMANES Y EN EL PRIMER BIERGARTEN DE ESTILO BERLINÉS DE LA CIUDAD.
Los tragos y cócteles van de lo clásico a lo moderno. Y una fija de Avant, dedicado al público masculino, es "Lindas Piernas", que se prepara con Jagermeister, Skyy Vodka, Martini Bianco y unas gotas de Angostura. La carta cuenta con algunos finos, pero el fuerte es la cerveza.
Tienen Antares y Gambrinus entre las artesanales, y Warsteiner y Grolsch, tirada. Siempre conviene asesorarse con los mozos porque las variedades pueden cambiar en el primero de los casos.
Una buena idea es pedir la tabla de fiambres alemanes y quesos artesanales. También ofrecen choclo asado con manteca a la salvia; pesca blanca en tempura a la cerveza negra; langostinos panco y papas fritas, y buñuelos de acelga con parmesano y nuez moscada, como los hacía la abuela del chef.
"From Germany", dice la carta, para detallar especialidades como currywurst (salchichas alemanas con salsa de curry, fritas y pepinillos agridulces); chillywurst con idéntica guarnición que el anterior; knackwurst con sauerkraut (que es el verdadero nombre del chucrut); salchichón alemán con chutney de cebolla, queso ahumado, pan de pita y mostaza antigua.
Otra opción son las schnitzels (milanesas) de bife chorizo con rúcula salvaje, cherries y mayonesa de sricacha, y la Argentinien Bürger de 180 gramos de carne, con panceta, queso raclette, pepinillos agridulces, pepinillos, cebolla crispy y barbacoa casera.
Además, tienen pastrami, salmón en bagel, fish burger y kartofel salad (ensalada de papas).
Lo dulce está presente con el streusel de manzanas, y araki flowers (peras maceradas en azúcar y vino, con ganache, bananas rosti y flores.
Avant Garten es novedoso en su concepción y está llamado a ocupar un espacio que estaba desierto. Bienvenido sea que no haya solo fast food y mal café en los Arcos.
Cuando la sofisticación gastronómica decide ignorar los protocolos: así nace esta propuesta de "cocina de barrio" y descontracturada de club, destinada a despertar el costado más inquieto de Las Cañitas.
Si existe un personaje histórico identificado por ser un sibarita hecho y derecho, ese mismo es Sir Winston Churchill. Más allá de tratarse de un británico, algo que a los argentinos suele caernos mal, la figura de este personaje con enorme gravitación en la historia del Siglo XX, nos cae simpático por ser un amante casi obsesivo de la comida y la bebida. De ahí que ir a Winston Bar, ya se su pub de la planta baja, como al living ubicado escaleras arriba, resulta no solo un homenaje a esta figura emblemática durante la Segunda Guerra Mundial, sino también un regocijo a nuestros sentidos de la mano del chef Jonás Alba. En esta nota doble, uno se refiere a la experiencia que comenzó el año pasado y la otra a la visión más joven y descontracturada, menos flemática, de Carla.
Próximo a cumplir 12 años de trayectoria, Roux exhibe la nueva cara tras las reformas que se efectuaron en su local: sala, cava y deck climatizado. La cocina, en tanto, continúa desplegando el talento y la creatividad de su chef, Martín Rebaudino.