Whisky del bueno y feria berreta en el palacio

Viernes, 30 de noviembre de 2012
Lo primero que hay que decir es que la Fiesta Nacional del Whisky no se parece en nada a la Fiesta Nacional del Ternero o la Fiesta Nacional de la Flor en Escobar. Veamos por qué.

 

Como el año pasado, la FNW se celebró en el Círculo Militar, en el Palacio Paz, uno de esos lugares deslumbrantes de Buenos Aires donde uno, con sólo caminar por sus salones, parece retroceder a París durante el Siglo XIX. Una vez más fue un acierto la elección del sitio. Y ahí se terminó lo agradable. Luego se vivió una serie de desaciertos tales como abrir las puertas tarde -con una multitud esperando-, hasta una profunda desorganización en casi todos los aspectos: las acreditaciones, la compra de vasos a diez pesos como bono contribución a Lautaro te necesita (excelente medida si es para ayuda solidaria, pero se hizo compulsivamente y no a voluntad), el ingreso al VIP -cuya entrada costaba 300 pesos- con una promoción de una empresa de tecnología que sorteaba entradas y dificultaba el ingreso.

Hubo puntos altos que no tuvieron que ver directamente con la organización. Por ejemplo, por el lado de Diageo estaba Juan Carlos Baucher, el genial Brand Ambassador de Johnny Walker, tan simpático y dispuesto como siempre. Y también la gente de Wine Supply, que siguió apoyando un whisky tan excelente como el Jura -el The Dalmore estuvo únicamente de muestra-, con un stand muy vistoso continuando la promoción anual cuyo clímax fue la visita de Richard Paterson.

También es de destacar que el único single malt abierto a la degustación del público en general y no únicamente a los que contaban con acceso al VIP, fue el Glenfiddich, lo cual combinado con que fue la primera destilería de single malt en apostar fuertemente a darse a conocer al mundo, lo transforma en nuestra malta NacPop (aunque como siempre digo, el mejor single malt precio/calidad sigue siendo el The Glenlivet 12 años).

Algo más para destacar fue la presentación del Cu Dhub, un whisky interesante, completamente negro, con toques de caramelo y algo de humo, de comienzo envolvente, suave y dulce, que fue la novedad de la noche junto con el anuncio de que el año que viene volverá a importar Aqvavit al país. El Cu Dhub salió para reemplazar al legendario Loch Dhu, un whisky también negro, carísimo y considerado bastante malo por los expertos -lo cual es una extraña combinación-.

Más allá de lo descripto, poco. La fiesta es un acontecimiento social que la gente relacionada con la industria de las bebidas alcohólicas, utiliza para beber y frecuentarse. Poco tiene que ver con el espíritu escocés exceptuando sí, la banda musical de gaitas que tocaron durante la presentación y obviamente la condición etílica de los asistentes con el correr de las horas. No obstante, esto no va en desmedro del organizador Miguel Angel Reigosa, que logró hacer que la gente se interese en su pasión por el whisky con muchísimo esfuerzo a lo largo de todos estos años.

Seguramente será más interesante lo del próximo sábado 1 de diciembre cuando se celebre la Feria del Whisky en el Café de los Incas, la sede del Whisky Malt Argentina, en la cual los concurrentes pueden adquirir buenas maltas a muy buenos precios. El Café de los Incas está en Av. de los Incas 3909 y la Feria se celebrará de 10 a 18 hs. Sugerimos ir temprano para quedarse con las mejores ofertas.