Hongos, una forma de repensar el futuro alimentario
Lunes, 9 de febrero de 2026
Durante siglos fueron confundidos con vegetales. Sin embargo, los hongos no son plantas ni animales: pertenecen a un reino propio, el funghi, uno de los más sofisticados de la naturaleza.
No tienen raíces, hojas ni flores. No hacen fotosíntesis, no contienen clorofila y no producen semillas. Aun así, se convirtieron en protagonistas de la alimentación humana y hoy de la gastronomía moderna, además de ser una producción sustentable.
En lugar de raíces, los hongos desarrollan hifas: filamentos microscópicos que forman el micelio, una red subterránea capaz de absorber nutrientes y reciclar materia orgánica.
Invisible al ojo humano, esa estructura es esencial para el equilibrio de los ecosistemas y explica por qué los hongos son considerados aliados estratégicos de los sistemas productivos más eficientes y de bajo impacto ambiental.
Lejos de ser un ingrediente "de nicho", los hongos atraviesan una verdadera transformación cultural. En la cocina actual, ganaron protagonismo por su sabor profundo, su textura y su versatilidad, pero también por su perfil nutricional.
El consumo de champiñones y portobellos crece a un ritmo cercano al 6% anual, impulsado por nuevas formas de comer. En ese escenario, "Hongos del Pilar" se posiciona como uno de los referentes del sector a nivel nacional.
Fundada en 1982, la empresa se dedica exclusivamente al cultivo de champiñones blancos y portobellos en su planta de 13.500 m² ubicada en la provincia de Buenos Aires.
En 2024, alcanzó una producción de 2.000.0000 de kilos anuales y proyecta llegar a los 3.000.000 para 2030, como parte de un plan de crecimiento sostenido.
"Lo que cultivamos no es solo un alimento, es una forma de pensar el futuro. Los hongos permiten producir más con menos recursos y repensar la alimentación desde una lógica más eficiente y consciente", explica Marcos Calderón, gerente general de la empresa.
Que los hongos no sean plantas, no los hace menos verdes. Su cultivo requiere menos agua, menos tierra y genera una menor huella de carbono que muchas otras producciones alimentarias. Por eso, hoy son una pieza clave en la construcción de sistemas alimentarios más sostenibles.
El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) participará, junto con empresas exportadoras, en la feria alimentaria más importante del mundo árabe.
Joseph Asaro y su hijo, Salvatore, crearon esta empresa cuyo lema es "El arte del sabor italiano". Descendientes de Sicilia, la familia se instaló en los EE.UU. y ahí desarrollaron una industria que rinde culto al aceite de oliva, las salsas, el café y otros productos italianos. Ahora, cinco de sus variedades de salsas pueden adquirirse a través de la tienda de Puntocuc Market. (www.puntocucmarket.com.ar). Y con el sello de calidad de San Giorgio.