Julio Lunghi, su chef, recibe a los invitados "a puertas cerradas", sin turnos, ni tiempos y con el único objetivo de disfrutar de la cena. Les contamos cómo es la experiencia de degustar 17 platos durante 3 horas, en un lugar "oculto" de Palermo.
Un mensaje de Whatsapp o un llamado confirmando la reserva, es el punto de partida para una cena distinta. Recién ahí te darán el "modus operandi", dirección, horario, y todo eso que te va a sorprender.
Los jueves, viernes y sábados de cada semana, el PH especialmente ambientado como "restaurante a puertas cerradas", ubicado en la calle Palestina entre Avenida Córdoba y Cabrera de la Ciudad de Buenos Aires, recibe a no más de 20 personas que disfrutarán de un menú fijo de 17 pasos.
Julio Lunghi es el chef y fundador de esta experiencia gastronómica sui generis. Antes de llegar, en A Fuego Fuerte ya saben si el comensal tiene alguna restricción culinaria (vegetariano, vegano, celiaquía, alergias, etcétera).
Y, una vez arribados, llega el momento de disfrutar del menú, en el que suelen haber rollitos de centolla, espumas, reducciones, embutidos, carnes no tradicionales y postres, entre otras opciones.
Todo esto, sin tiempo ni presión de tener que dejar la mesa, ya que hay solo un turno por noche y la experiencia completa dura al menos 3 horas.
La bebida también es un punto a tener en cuenta ya que, si bien el menú y los valores son fijos, se puede optar por la opción "con maridaje" que incluye acompañar a los platos con una selección de vinos de reconocidas bodegas.
Respecto del público, Julio Lunghi resalta que un 50% son argentinos y la otra mitad extranjeros, que vienen por lo general por las recomendaciones en sitios web como TripAdvisor. Y señala que también están realizando numerosos eventos corporativos entre semana.
Para más información y reservas, teléfono (11) 6593-7026, por Instagram están como @afuegofuerte
Ubicado sobre la costanera de la laguna de Chascomús, Café Mulé es una cafetería y restaurante que brinda espacios pensados para integrarse al entorno natural privilegiado y una cocina simple, sabrosa y abundante.
Con nueva imagen, una carta renovada y hasta una cancha de básquet en asociación con Clutch y sponsoreada por Adidas, Williamsburg afirma su presencia en el Paseo de la Infanta. Hamburguesas especiales, como la que lleva salsa demiglace y aceite de trufa, packaging con sello de "lujo", y helados soft desarrollados junto a Kuono.
Cada paso, una revelación. Mejor que no mires la carta (que solo está en el IG del lugar), ni preguntes por anticipado. La gracia está en el factor sorpresa. En Cruz Omakase, en dos turnos (20:00 y 22:00), te ofrecen una sucesión de pequeñas delicias marítimas y a precio muy razonable.