La cocina peruana no para de crecer. Sumaq en es un nuevo restaurante que comanda el empresario gastronómico Miguel Cisneros, y que llevó nueve meses de obra. Al frente de la brigada está el reconocido chef Andrés Piélago Fuentes, a quien todos conocen como "Chevy". Sumaq, en quechua, significa las palabras del título.
La cocina peruana en general y nikkei, en particular, sigue ofreciendo nuevas alternativas en Buenos Aires. Hace mucho tiempo que dejó de ser una moda, para constituirse en uno de los rubros gastronómicos más exitosos.
En este caso, Miguel Cisneros -conocido por su otro emprendimiento llamado Misky Wasi ("La casa de la dulzura", en quechua), convocó al reconocido chef peruano Andrés Piélago Fuentes ("Chevy"), quien pasó por diversos restaurantes como Florería Atlántico, La Mar, La Canoa, La Catedral del Pisco y Amazonia Brasas.
Si en Misky Wasi la especialidad es la cocina tradicional criolla y sobre todo el pollo a las brasas, aquí apostaron a la culinaria nikkei.
Para ello buscaron un local amplio, con gran cantidad de posiciones, algunas de ellas en una antesala al aire libre, y adentro el salón que exhibe a la izquierda la barra y la cocina a la vista.
La propuesta es amplia. Tiene cinco opciones de causas; siete de ceviches; y anticuchos de corazón, lomo, trucha y pulpo; chaufas (de mariscos y lomo).
También hay siete platos criollos (lomo saltado, arroz con mariscos, fettuccine a la huancaína con lomo saltado; tallarín saltado de lomo; sudado de pescado; parihuela de mariscos; jalea real Sumaq).
Por otra parte, aparecen en la carta cuatro variedades selváticas: chaufa charapa; tacacho con cecina; patacones con saltado de cecina; tartar de salmón con patacones. Y el infaltable sushi con diez opciones.
De la parrilla, tomahawk, entraña, asado de tira banderita, ojo de bife y matambrito de cerdo. Parrilla marina: langosta, pulpo, trucha, conchas a la huancaína y anticuchos de langostinos.
Postres: mazamorra dorada, cheesecake de maracuyá, chocotorta y lemon pie de maracuyá.
La barra ofrece cócteles clásicos y de autor, con el pisco como protagonista sin dudas. El Chilcano es ideal para estos días calurosos. No falta el emblema de la coctelería peruana, el pisco sour. Y chicha morada. Los tragos de autor son el Banhattan, Spritz Caprese y Basil Mandarin, entre otros.
Queda en El Salvador 5729 Palermo Hollywood. Teléfono: 11 5064 2594. Abierto de miércoles a lunes de 12.00 a 01.00 AM. IG: @sumaq.ba
Casi dos años más tarde, volvimos a Somos Asado. No es una parrilla tradicional ni lo quiere ser: sí un restaurante de carnes con las propias interpretaciones de Gustavo Portela. Por otra parte, la estructura edilicia permitió armar distintos espacios dentro de lo que fuera en su momento una fábrica de camisas del abuelo de Verónica Krichmar, maître del restaurante y esposa del chef.
Cuando la sofisticación gastronómica decide ignorar los protocolos: así nace esta propuesta de "cocina de barrio" y descontracturada de club, destinada a despertar el costado más inquieto de Las Cañitas.
Si existe un personaje histórico identificado por ser un sibarita hecho y derecho, ese mismo es Sir Winston Churchill. Más allá de tratarse de un británico, algo que a los argentinos suele caernos mal, la figura de este personaje con enorme gravitación en la historia del Siglo XX, nos cae simpático por ser un amante casi obsesivo de la comida y la bebida. De ahí que ir a Winston Bar, ya se su pub de la planta baja, como al living ubicado escaleras arriba, resulta no solo un homenaje a esta figura emblemática durante la Segunda Guerra Mundial, sino también un regocijo a nuestros sentidos de la mano del chef Jonás Alba. En esta nota doble, uno se refiere a la experiencia que comenzó el año pasado y la otra a la visión más joven y descontracturada, menos flemática, de Carla.