La Selección Argentina llevó a Qatar alimentos que se producen en nuestro país. Y, por supuesto, no podía faltar la carne, nuestro emblema en la mesa. Las proteínas animales fueron fundamentales en la dieta de los futbolistas. Uno de los momentos más emotivos luego de partido, fue el abrazo que Messi le dio a la cocinera del plantel.
Se llama Antonia Farías y es cocinera de la AFA desde hace diez años. Ayer, en medio de los festejos, sorprendió que una mujer rubia de mediana edad le tocara el hombro a Messi y éste, de inmediato, le dio un abrazo interminable casi levantándola en andas.
Todos pensamos en ese momento que era alguien de la familia. Pero no, era la cocinera del plantel que, muchas horas después de la celebración en el estadio y en el ómnibus descapotado, esperaba a los jugadores con el plato favorito del 10: milanesa napolitana con papas fritas. Privilegios de ser el capitán y el mejor jugador de la historia del fútbol.
No fue el caso de este Mundial jugado insólitamente en los meses de noviembre y diciembre, pero en los anteriores y muchos otros torneos, el cumpleaños de Messi (24 de junio), coincidía con la concentración del plantel. Y ahí es donde Antonia lo agasajaba con su plato favorito.
Pero volviendo al tema del consumo de proteínas animales en el rendimiento de los deportistas de élite, desde la Representación Permanente de la República Argentina ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se emitió un comunicado ayer que decía: "Nuestros campeones mundiales se han criado comiendo dietas saludables basadas en proteínas animales. Carne argentina, carne sostenible. Gracias a nuestros productores ganaderos, gracias a nuestros campeones".
Un estudio reciente emanado de la Universidad de San Andrés se preguntaba por qué realizado por qué "Sudamérica es una fábrica constante de grandes jugadores de fútbol". Y la respuesta que encontraban es que el fútbol es jugado por la mayor parte de la población desde los primeros años de vida.
Martín Rossi, doctor en Economía y vicerrector de la Universidad de San Andrés, junto a Christian Ruzzier, doctor en Economía por la Toulouse School of Economics y profesor de la misma casa de estudios, se plantearon si había más argumentos para explicar este fenómeno.
Y la hipótesis que encontraron es la siguiente: "la combinación de carne relativamente barata para los sectores bajos y medios bajos de la población, resulta clave para que los niños puedan adquirir destrezas futbolísticas, un juego que, además de velocidad y resistencia, requiere mucha cabeza para poder anticipar los movimientos tanto de rivales como de integrantes del propio equipo en un campo de juego por demás extenso".
Según otro estudio que remite a un análisis econométrico, demostró que existe una "correlación positiva sólida entre el consumo de carne y el talento futbolístico, dado que la disponibilidad de carne relativamente barata para los sectores bajos y medios bajos de la población resulta clave para que los niños puedan desarrollarse adecuadamente".
Nada mejor que los fríos números y los datos estadísticos para darle validez a cualquier análisis. Así, para "cuantificar la variable destreza futbolística se consideró el número de jugadores nacidos en un país que fueron nominados al Balón de Oro en el período 2016 a 2019, mientras que para el consumo de carne per cápita se relevó el indicador correspondiente al año 2000".
El resto de los componentes de la ecuación son la población total, ingreso per cápita e interés por el fútbol de cada país.
La conclusión es que hay "una correlación positiva sólida entre el consumo de carne y el talento futbolístico".
Al evaluar la historia personal de los jugadores más destacados no solo en nuestra Selección sino también en otros lugares, se encontró que una "fracción desproporcionadamente elevada de los mismos proviene de hogares que, si bien tienen un bajo nivel socioeconómico, se encuentran en países con un alto consumo de proteínas cárnicas".
El trabajo de marras lleva el título: "Making a Maradona: meat consumption and soccer prowess" ("Hacer un Maradona: consumo de carne y destreza futbolística").
E indica que "criarse en un país donde la carne es relativamente barata implica que, aunque se críen en familias pobres, las personas tendrán de todas maneras un fácil acceso a una dieta de alta calidad que es crucial para el desarrollo del cerebro en general y de las habilidades cognitivas necesarias para sobresalir en el fútbol".
Veremos, sin embargo, qué va a pasar con las futuras generaciones de futbolistas, porque hoy el asado es prohibitivo para una gran parte de la población, que es de donde provienen precisamente los jugadores de fútbol.
Todos sabemos que un niño mal alimentado, crecerá con problemas de salud irreversibles. Y hoy, la Argentina tiene índices de pobreza alarmantes.
Por suerte, a los campeones del mundo, en Qatar no les faltó el asado y a Messi tampoco sus amadas milanesas a la napolitana con papas fritas.
Cada 27 de marzo se celebra el Día Mundial del Queso, una fecha que rinde homenaje a uno de los alimentos más antiguos y versátiles del mundo. Santa Rosa, la primera empresa de la Argentina dedicada exclusivamente a la elaboración de quesos, presenta datos sobre las preferencias y consumo en nuestro país.
En la Argentina, donde el consumo se mantiene entre los más altos de la región, San Ignacio reafirma su desarrollo en la categoría con productos que van desde el queso crema -con y sin lactosa-, hasta el queso azul inspirado en la tradición francesa.
Mucho se habla de la ganadería regenerativa, una actividad que en nuestro país tiene todo el potencial como para desarrollarse ampliamente y aportar al mercado carnes de pasturas de calidad. Pocos saben, además, que Chile es uno de los compradores más importantes de nuestras carnes vacunas y, por ende, no debe sorprender que exista en el país trasandino un creciente interés por interiorizarse sobre esta actividad productiva. En esa línea, se llevará a cabo un seminario de tres días en Puerto Octay, en la provincia de Osorno.