La reconocida marca de mieles de calidad y la casa patagónica pionera en chocolates bean to bar, se juntaron para crear un producto único en el mercado local. Honey Cacao es una mezcla de miel y cacao para acompañar con frutas, untar en panes o cucharear directamente del frasco.
Un nuevo producto llegó a los almacenes y supermercados argentinos. Una alternativa distinta para desayunos y meriendas: Honey Cacao. Como su nombre lo indica, se trata de un untable que mezcla miel y cacao.
Se trata de una creación de dos marcas reconocidas en el mercado local, cada una en su rubro. Por un lado, Aleluya, que desde 1987 elabora mieles de exportación en Tandil. Por otro, Mamuschka, con más de 30 años produciendo chocolates a partir de granos de cacao que ellos mismos importan de fincas del Perú y Ecuador, y luego tuestan en su fábrica de Bariloche.
Se mezclan y nada más. No hay proceso, sino que Honey Cacao solo incluye dos insumos y un vencimiento de un año sin utilizar ni un solo conservante.
La miel proviene de Tandil (provincia de Buenos Aires), donde Aleluya sigue la trazabilidad del producto con cada uno de los apicultores con los que trabaja, para garantizar la calidad de su producto. El cacao es traído por Mamuschka desde la Amazonia ecuatoriana.
Cabe señalar que ambas marcas son empresas de triple impacto, focalizadas en factores económicos, pero también sociales y ambientales. No por nada el envase de Honey Cacao es reutilizable, con una tapa de hojalata hecha especialmente.
Aleluya, además, tiene una alianza con la ONG Beevero, que trabaja en el cuidado de conservación de las abejas solitarias.
Honey Cacao es un producto sin TACC pensado para comer con frutas, o untado en panes tostados. También para disfrutar solo, con la cuchara, directo del frasco.
Ya está disponible en las principales cadenas de supermercados, en los locales de Mamuschka y en tiendas naturales en frascos de 290 gramos y un precio sugerido de 1.000 pesos.
Cada 27 de marzo se celebra el Día Mundial del Queso, una fecha que rinde homenaje a uno de los alimentos más antiguos y versátiles del mundo. Santa Rosa, la primera empresa de la Argentina dedicada exclusivamente a la elaboración de quesos, presenta datos sobre las preferencias y consumo en nuestro país.
En la Argentina, donde el consumo se mantiene entre los más altos de la región, San Ignacio reafirma su desarrollo en la categoría con productos que van desde el queso crema -con y sin lactosa-, hasta el queso azul inspirado en la tradición francesa.
Mucho se habla de la ganadería regenerativa, una actividad que en nuestro país tiene todo el potencial como para desarrollarse ampliamente y aportar al mercado carnes de pasturas de calidad. Pocos saben, además, que Chile es uno de los compradores más importantes de nuestras carnes vacunas y, por ende, no debe sorprender que exista en el país trasandino un creciente interés por interiorizarse sobre esta actividad productiva. En esa línea, se llevará a cabo un seminario de tres días en Puerto Octay, en la provincia de Osorno.