Por primera vez, desde la Argentina, se armó un viaje al Perú para vivir el cacao desde todas las ópticas. Será del 9 al 16 de octubre con estadías en Cuzco, Tarapoto y Lima.
La pasión que despierta esta semilla que es cultura ancestral, filosofía de vida, botánica, alimento y toda la curiosidad que la ciencia y la inventiva humana ha despertado a su alrededor.
Se visitarán fincas y cooperativas, recorriendo espacios en cacaotales con distintos genotipos, productores y especialistas que contarán toda la actividad diaria de este producto maravilloso.
Se plantarán árboles, se disfrutará de la floración y la cosecha, la postcosecha, los procesos productivos y la elaboración del chocolate.
También está previsto realizar catas de cacao y chocolate en medio de la selva, y otras con especialistas con los que se armonizará el chocolate (pisco con Pepe Moquillaza y café de especialidad de alta puntuación de taza, junto a Marita Beingolea).
El viaje estará acompañado de una selección minuciosa de lugares gastronómicos de primer nivel, varios de ellos que trabajan el cacao en diversas formas. Entre ellos, Central, Mérito y Chicha.
El curso será brindado por Lorena Galasso, especialista en cacao y derivados y chocolate maker, propietaria de Las Romeas, Amantheo y SabeCacao, junto a especialistas, ingenieros y productores.
Durante el viaje se unirán distintas zonas del Perú, como Cuzco, Tarapoto y Lima a fin de crear un mapa que recorrerá de principio a fin este universo tan preciado del cacao.
La Argentina, reconocida mundialmente por la excelencia de sus carnes, suma una nueva alternativa a nivel masivo; la carne de búfalo. BUAR se provee de productores del NEA, que alimentan sus animales a pasto, los faenan y ya distribuyen para que este producto en el corto plazo llegue masivamente a las mesas de los argentinos. La promocionan por sus bondades nutricionales, menor contenido de grasa y un sabor similar a la carne bovina, con un precio entre 15% y 20% inferior a ésta.
Santa Rosa nos acerca sus "cinco mandamientos", para convertir cada partido en un festejo memorable con una mesa que reúne a los protagonistas perfectos: familia, amigos y queso.
Hay una marca que aparece una y otra vez cuando se habla de los hábitos y preferencias de los campeones del mundo: Los Pinos Ham. Y ahora esa presencia trasciende las canchas y los vestuarios para llegar a algo mucho más íntimo: la cocina de sus familias.