Maiky abrió sus puertas en diciembre del 2017 en una casona centenaria del barrio más gastronómico de la ciudad: Palermo. Su nombre refiere al apodo con el que sus amigos conocen a Andrés Mazer, propietario del lugar junto a su esposa Natalia Polonsky.
Maiky Parrilla- Dirección: Gorriti 5802. Teléfono: 4773-1516. Horario: martes a sábados de 12 a 24: domingos y lunes de 12 a 16.
Principales tarjetas.
Tipo de Cocina: Parrilla
Barrio: Palermo Hollywood
Precio: $$$
El lugar es amplio. Puede engañar a simple vista por el salón al que se accede desde la esquina. Es solo una parte de los 160 metros cuadrados que pueden albergar a 75 comensales. Incluye además un patio que puede aprovecharse cuando el tiempo lo permite.
Andrés Mazer, conocido como Maiky, es un empresario gastronómico con más de 17 años de experiencia en el rubro. Junto a su esposa Natalia, abrieron esta parrilla donde antes funcionara La Molina.
La propuesta es sencilla: buena carne, adecuado tratamiento en el fuego y algunas sutilezas como los embutidos ahumados que al momento de visitar el restaurante aún no estaban en la carta. Son experimentos que Maiky lleva a cabo para sorprender a sus clientes. Lo que se dice, sencillez que se orienta a lo diferente.
Una buena forma de adentrarse en el estilo del lugar son las mollejas Tone (limón, provenzal, verdeo y queso azul). También puede pedirse el mix de achuras (chorizo, morcilla, riñón y molleja). Para acompañar, tortilla de papas y provoleta. Además, siguiendo la línea de los embutidos, el "chori de primera".
Los cortes de carne vacuna son obviamente protagonistas: ojo de bife (sal con papa al plomo rellena con queso crema al verdeo y tomates secos); vacío; bife de chorizo.O costillitas de cerdo y bondiola por el lado del cerdo.
Optamos por la parrillada "Premium" de carnes rojas (ojo de bife, bife de chorizo y entraña con papa al plomo, morrón con huevo y dips de la casa), muy abundante para compartir entre dos o personas. Hay asimismo una tabla de cerdo (bondiola, costillitas, matambrito y salchicha parrillera acompañada con batata al plomo), y finalmente la "tabla de tres carnes" (bondiola, pollo grillado, bife de chorizo con verduras grilladas y dips de la casa).
Como la casa abre en horario continuado, también ofrecen hamburguesas (la que lleva el nombre del restaurante lleva cheddar, panceta ahumada, lechuga, cebolla caramelizada y salsa especial Maiky). Y sándwiches especiales como "Amanda"(pollo a la parrilla, rúcula, tomates secos, mozzarella, cebolla caramelizada y dips de mostaza y miel).
La carta se completa con otras opciones, como milanesas, pastas y ensaladas.
Y para el final dulce, postres más bien "estándar"; crumble de manzana, brownie de chocolate; ensalada de frutas; helados; panqueques y flan casero.
De lunes a viernes al mediodía, hay un "Menú del Laburante" a muy buen precio. Incluye principal y bebida con opciones de la carta y preparaciones exclusivas para dicho horario. Y menú infantil.
El servicio es amable y la carta de vinos exhibe precios razonables. La relación costo beneficio es un punto a favor de esta parrilla barrial que hace de la sencillez, la diferencia.
Mutsuhito es un speakeasy que lleva como nombre el apodo que tenía el Emperador Meiji, y que solo lo conocían sus más íntimos. Está ubicado, precisamente, en la planta alta del brasero japonés Emperador Meiji y consiste en un omakase de 17 pasos, que tiene como otro sello distintivo que nos tocó en suerte una itamae mujer, algo poco habitual en estos casos.
Justo enfrente de Mondongo y Coliflor, hay un edificio histórico en cuyo local de la planta baja vendían productos apícolas. Cuatro emprendedores gastronómicos tomaron el desafío de restaurar las instalaciones para abrir un restaurante de pizzas, pastas y miel (haciendo honor a los orígenes del lugar), más la tradición porteña del moscato. Casa Bellucci apuesta a los productos de calidad y el know how de sus socios, uno de ellos maestro pizzero, otro un cocinero reconocido de vasta trayectoria y dos amantes de la buena mesa devenidos en restaurateurs.
El chef Miguel Ángel Sosa, se ha hecho un experto en la restauración de clubes sociales y deportivos. Lo conocimos hace ya una década en La Casona del Retiro (un club de rugby y otras actividades), en Hurlingham. Y cómo experto asador que es, su segundo emprendimiento es 1980 Parrilla de Culto, también el oeste del Conurbano. Más tarde, abrió con un suceso notable La Casona de Belgrano, que funciona dentro del Club Belgrano. Hoy nos ocuparemos de ambos restaurantes de la Zona Oeste.