Avío, entre gente de campo es la provisión que se lleva al "refugio" para alimentarse durante el tiempo que se tarda en volver al pueblo. Hay palabras que sobreviven al paso del tiempo, porque guardan una historia. "Avío" era la forma en que Lina, la abuela de Raúl -uno de los socios- nacida en la campiña paraguaya, llamaba a la vianda que le preparaba cada mañana para que su nieto llevara a la escuela. En homenaje y recuerdo a ella, el restaurante de Palermo lleva ese nombre. Se trata de una cocina ecléctica, en la que el chef Federico Prieu fue recogiendo experiencias durante los seis años en los que trabajó en el Cirque du Soleil.
Avío - Lavalleja 1521 (esquina Honduras), Palermo. Horarios: martes a jueves de 08:00 a 00:00; viernes y sábados de 08:00 a 01:00 AM; domingos de 10:00 a 20:00. Reservas: Wokiapp. Take Away: +54 9 11 2610 3230. IG: @avio.bsas - Web: www.aviobsas.com
Ubicado en un lo fuera un antiguo taller mecánico, Avío conserva parte de la identidad original del espacio en su arquitectura y ambientación. Por ejemplo, puede verse la fosa hoy vidriada e iluminada, o las cajoneras metálicas de herramientas que fueron recuperadas para guardar los cubiertos.
El salón tiene un techo elevado que favorece la sonoridad, nada de ruidos molestos ni música estridente, que acompaña como debe ser. Ya uno se predispone bien, porque cuando pide soda o agua con gas, aparece la botellita de Estambul, la marca santafesina que, por suerte, se está haciendo ver en los restaurantes porteños.
Para quien no quiera gastar en agua, ofrecen filtrada sin cargo. Y hay una muy bien seleccionada carta de vinos a cargo de la sommelier Laura Sarro. El servicio, en este caso, es impecable al mismo tiempo que también las camareras saben hacer su trabajo con conocimiento de los platos del menú.
Avío funciona como un espacio gastronómico multipropósito, ya que de 08:00 a 19:30 ofrece una carta más informal (aunque pronto se asimilará a la de la noche), con cafetería en mano de un barista; además panadería y pastelería.
Por la mañana, entonces, hay opciones como huevos Benedictinos, Royale, Florentinos y revueltos con tomates confitados-; bagels -Royale, Caesar, dulce, veggie-; sándwiches y varias cosas más.
Pero lo mejor está por venir, como se dice comúnmente, así que hay que esperar hasta la noche para conocer la propuesta de Federico Prieu, a la que él llama "ecléctica y caprichosa" inspirada en distintas cocinas del mundo. O de "cada pueblo un paisano".
Es que el chef de Avío se da el lujo de practicar una gastronomía "sin fronteras", gracias a su experiencia previa. Por ejemplo, fue el cocinero en giras de Pearl Jam y, antes de regresar a Buenos Aires, trabajó durante seis años como kitchen manager del Cirque du Soleil, donde tuvo que contentar a las innumerables colectividades que integran el staff.
VISITAMOS AVÍO
Ante tales antecedentes, fuimos a conocer el restaurante del que Federico es uno de los socios. La carta es un término medio de lo que solemos encontrar: no falta, ni sobra nada. Una vez que te toman la comanda, la sommelier Laura Sarro asesora a los comensales sobre algunas opciones de vinos. Sin cargosear ni recitar contraetiquetas, afortunadamente. La selección nos pareció muy bien pensada, con precios lógicos.
Las entradas pedidas fueron los arancini en la versión del chef, ya que a la receta original le incorpora hongos de pino, queso tipo Gorgonzola y passata de tomate. De esta manera, se gana en intensidad de sabor y aroma. Y también optamos por las acras (una versión caribeña en su origen, de los buñuelos), con encurtido de pesca azul y salsa tártara.
También se ofrecen raciones de charcutería, quesos y aceitunas tibias. Hay otra entrada, el hummus con olivas marinadas, berenjenas, confituras, cebollas, tomates y garbanzos crocantes.
Y, a la vez, un plato que nos tocó en suerte apelando a la elección del propio chef, un desafío personal para que finamente un pollo no nos parezca insípido. El Karaage Teriyaki lo prepara frito al estilo japonés, con teriyaki, conserva de shiitake, mayonesa de tori paitan y togarashi. Muy bueno.
El plato principal fue el "Adobo Filipino", es decir bondiola braseada con puré de ahumado de zanahorias y cilantro. Muy buena elección para una noche destemplada y ventosa.
Otras variantes son el Dan Dan -chino- con pasta con dashi de sésamo y miso, cerdo Sichuan, bok choy y maní runner; el tailandés -Sua Rong Hai o "Tigre que llora" (bife de chorizo, Nam Jim Jaew y pepinos); ceviche de pesca del día; pesca confitada a 47° C, holandesa, ajada gallega, y lentejas turcas; berenjena asada con straciatella, damascos, miel de chiles, kale, piñones, y salsa picante de calahorra lactofermentada; o Crack Shrimp, langostinos con miel de pomelos.
La carta de la temporada de otoño propone un "Plato de olla del día", para acompañar las noches de frío. Claro que, para fines de este mes de septiembre, se vendrá la nueva carta primaveral.
Para el final, mousse de chocolate amargo; tarte tatin de manzanas con crema; queso y dulce; confitura de temporada con crema. La carta completa puede encontrarse en wokiapp y el IG del restaurante.
Una "rareza" de la carta de bebidas, es la selección de carta de Amaro tanto de elaboración local como importados (recorriendo prácticamente toda la península itálica. También hay cocktails y tragos clásicos. El proyecto cuenta asimismo con servicio de take away, apelando de alguna manera a aquella idea original del "avío" como comida preparada para acompañar el día.
El restaurante tiene un aforo máximo de 42 cubiertos, distribuidos entre 34 en el salón y 8 en la vereda (se prevé expandir esta capacidad ahora con el cambio de estación).
Solo queda por destacar que la relación precio calidad es excelente. Avío es un lugar en el que hasta los comensales más cerrados a probar cosas nuevas, pueden encontrar un plato que les guste.
Los lectores que deseen conocer más sobre la propuesta y la experiencia del chef Federico Prieu en el Cirque du Soleil pueden escuchar este sábado 5 de septiembre el programa "Punto de Partida", que se emitirá desde las 10:00 por FM Milenium (106.7), o bien encontrarlo en Spotify luego de esa fecha.
Entre clásicos reinterpretados y combinaciones que siguen el ritmo de las estaciones, Casa Zarautz explora nuevos caminos en su cocina de mar sin perder de vista el producto ni el equilibrio entre creatividad y sabor.
Los hermanos Waisman convierten en "oro" todo lo que tocan. Como empresarios gastronómicos, siguen sumando éxitos en base a relación precio calidad e innovación pura. Parece mentira que, hasta ahora, nadie se había dado cuenta de que no había en Buenos Aires un restaurante dedicado a la cocina del Este del Mediterráneo. Y con Allenby lo han logrado.
La nueva pizzería de Sebastián "Coco" Carreño en Las Cañitas, queda definida por esta frase: "unimos lo mejor de dos mundos, la experiencia de la historia napolitana con sus largas fermentaciones y lo crocante del piso de la pizza a la piedra". La técnica y el producto, junto a la capacitación que el chef realizó en Nápoles, sumado a algunos detalles que se acercan al gusto local, le dan forma a una propuesta sui generis y muy valorable.