El Grupo Gastronómico Tomate, con sedes en Palermo Soho, Rosedal y Pilar, presentó su nueva carta de invierno, que convive convive con la propuesta all day de la marca, que abarca desde el desayuno hasta la cena (Rosedal únicamente hasta las 20:00). Precisamente, visitamos este local ubicado dentro del Museo Sívori, una joyita escondida en los Bosques de Palermo.
Tomate - Direcciones: Avenida Infanta Isabel 555, Palermo (Rosedal); El Salvador 4676, Palermo Soho; Los Crisantemos 392, Pilar. Precio: $$$. Horarios: consultar en el Instagram: @tomate.estacion
Desde su apertura en Palermo Soho en 2018, Tomate expandió su proyecto con nuevas sedes en el Rosedal en 2023 y Pilar este año. Los tres espacios cuentan con capacidad para más de 100 personas, y combinan cocina una cocina de estilo mediterráneo con protagonismo de insumos de estación, coctelería de autor y sectores al aire libre integrados a patios y salones.
La propuesta culinaria está desarrollada por el chef Facundo Berti, mientras que la barra y la carta de bebidas son coordinadas por el bar manager Agustín Giuliani.
Tomate Rosedal.
Dentro de la triple propuesta de la cadena, elegimos por cercanía y afinidad el local ubicado en el predio del Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, perteneciente al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Se acceder por un sedero desde la calle, que suele estar atiborrada de corredores a toda hora del día.
Cuenta con una especie de jardín de invierno y un amplio salón, que conforma un especio que tiene su encanto en cada estación del año. En esta época, el restaurante está abierto de corrido hasta las 20:00, aunque cuando llegue el clima más cálido extenderá su horario de apertura.
Para comenzar el almuerzo y, a sugerencia del chef, probamos el Camembert tibio con peras, frutos rojos, frutos secos, miel y romero, acompañado de tostadas de pan de campo. Se trata de un queso fundente en el centro que mantiene parcialmente su estructura exterior, servido en cazuela y pensado para compartir entre dos y tres personas; la opción es vegetariana y puede adaptarse sin TACC, reemplazando las tostadas por pan apto para celíacos.
Tomate Pilar.
La temperatura del día, nublado y fresco, nos invitó a probar la sopa crema de brócoli, crema de brócoli y espinaca, con ralladura de limón y almendras, que sale con un tostón de focaccia gratinado con queso raclette. La sopa es vegetariana, libre de TACC, y puede pedirse sin el agregado de pan gratinado.
Probamos también el dúo de empanadas, de carne cortada cuchillo, y de portobellos, muzzarella, tomates secos y albahaca. Y no faltaron los buñuelos de espinaca y parmesano, otra entrada fácilmente compartible.
La carta es exuberante en opciones (y también en el tamaño de los platos). Otra tentadora entrada a probar es el steak de coliflor, con repollitos de Bruselas y portobellos salteados sobre una crema de espinacas y queso, terminado con castañas de cajú, gremolata y hojas de menta.
Nos recomendaron un sabroso pastel de carne braseada y desmechada, con aceitunas, cebolla, morrón y hierbas frescas, gratinado con puré de papas y queso parmesano, que se termina con una salsa demiglace y romero fresco.
Y la milanesa de bife de chorizo de 400 gramos, acompañada de caserecce con salsa mediterránea o pesto para seguir esa moda que se ha impuesto entre nosotros de combinar carne y pasta en el mismo plato.
Otro de los principales, que esta vez no se probaron, es el risotto de calabaza con queso azul brûlée y praliné de frutos secos, apto para celíacos. Hay que prestar atención a los "Clásicos de Tomate", entre los cuales hay ñoquis de batata rellenos de muzzarella; raviolones de espinaca, ricota y parmesano; pastrón braseado; pamplona de pollo; ojo de bife, y salmón rosado ambos grillados.
Para el cierre dulce, la carta de invierno propone el cobbler de manzanas y chocolate, un postre caliente elaborado con fruta macerada en canela y ron, chocolate semiamargo y una bocha de helado de crema. Ideal para compartir entre dos personas.
También hay tiramisú, panqueques con dulce de leche, y volcán de chocolate. Resultó muy amable y eficiente la atención. Hay coctelería a toda hora, y una carta de vinos variada y accesible en cuanto a sus valores.
SABORES DE INVIERNO
Por otra parte, hay un menú nocturno disponible de lunes a jueves en el local de Palermo Soho, y de martes a jueves en la sede de Pilar. La propuesta incluye entrada para compartir, plato principal individual y postre para compartir. No incluye bebida. Precio: $ 38.000 por persona.
Entradas (a elección, para compartir):
Croquetas de trucha patagónica (6 unidades) con alioli verde y brotes
Buñuelos de espinaca y parmesano con alioli
Revuelto Gramajo con papa, jamón, arvejas, huevos y perejil picado
Plato principal (a elección, uno por persona)
Raviolones de salmón rosado y crema cítrica
Rigatoni salteados con salsa de tomate, zucchini, berenjenas, aceitunas negras y stracciatella
Ensalada de couscous con pollo y una ensalada de garbanzos, endivias, palta y frutos secos
Carne de ternera braseada con papines y vegetales de estación
Albóndigas de cordero rellenas de queso provolone, salsa de tomate y morrones, yogur natural
Postre (a elección, para compartir)
Flan de naranja con helado de chocolate
Panqueques de dulce de leche quemados con azúcar, helado de crema y crumble de pistachos
Volcán de chocolate con helado de crema y frutos rojos
Entre clásicos reinterpretados y combinaciones que siguen el ritmo de las estaciones, Casa Zarautz explora nuevos caminos en su cocina de mar sin perder de vista el producto ni el equilibrio entre creatividad y sabor.
Los hermanos Waisman convierten en "oro" todo lo que tocan. Como empresarios gastronómicos, siguen sumando éxitos en base a relación precio calidad e innovación pura. Parece mentira que, hasta ahora, nadie se había dado cuenta de que no había en Buenos Aires un restaurante dedicado a la cocina del Este del Mediterráneo. Y con Allenby lo han logrado.
La nueva pizzería de Sebastián "Coco" Carreño en Las Cañitas, queda definida por esta frase: "unimos lo mejor de dos mundos, la experiencia de la historia napolitana con sus largas fermentaciones y lo crocante del piso de la pizza a la piedra". La técnica y el producto, junto a la capacitación que el chef realizó en Nápoles, sumado a algunos detalles que se acercan al gusto local, le dan forma a una propuesta sui generis y muy valorable.