Y disfrutando del Lomo "Wellington" de Le Rêve Bistró
Sueño de una noche de invierno
Domingo, 9 de agosto de 2026
Nos fascina la cocina francesa, aunque lamentablemente en Buenos Aires hay pocas alternativas para disfrutarla. Uno de esos lugares que nos gusta frecuentar es Le Rêve Bistró, por la autenticidad de su propuesta y la excelente relación precio calidad que lo caracteriza.
Le Rêve Bistró - Dirección: Nicaragua 5001 Palermo Soho. Horarios_ martes a sábados de 12:00 a 00:00; domingos de 11:00 a 16:00. WhatsApp: 549 11 6129-4401 - Instagram: @lerevebistro
Habíamos estado hace algunos días en Le Rêve Bistró con motivo del menú del día de la Revolución Francesa, cuando se ofreció un menú de platos de caza que juntó a la cocina del chef residente Ramiro Hernández con su colega Diego Gera, el mejor argentino clasificado históricamente en el Bocuse d'Or.
Ramiro,quien estudió en el Colegio Gato Dumas; hizo stagiers en Mercado de Liniers y en Trashumante (El Baqueano), así como en España con Quique Dacosta (3 Estrellas Michelin), se hizo cargo de la cocina del bistró luego de una primera etapa en que se desempeñaba como sous chef.
El otro bastión de un restaurante, que es el servicio, está cubierto con la solvencia del maitre Darío Núñez, quien pasó por La Bourgogne y L' Orangerie, y también por Tarquino, con Dante Liporace. Y del resto de los camareros.
De manera que, si bien hay que buscar con lupa a este tipo de propuesta de cocina francesa tradicional, uno puede optar por Le Rêve y no se va a equivocar.
Uno de los nuevos platos de la carta invernal que se probaron, fueron los "Hongos & Topinambur", consistente en hongos salteados, su reducción, huevo a baja temperatura, espuma y chips de topinambur. De sabor intenso e ideal para comenzar a la entrada en calor.
Nos tentaba la pissaladiére, que podría considerarse como una versión provenzal (de Niza) de la pizza italiana, cuya base son las anchoas. El chef Ramiro Hernández ofrece acá una opción particular, reemplazando las anchoas por pesca curada de pez limón, sobre pan de oliva y terminada con salsa putanesca, cebollas caramelizadas y hierbas frescas.
Vale mencionar que el rubro de entradas, se puede pedir además la sopa de la casa inspirada en la soup a l'oignon, una delicia calórica; la degustación de patés, y confit de pato; bisque de langostinos; chipirones en su tinta, y la tabla de quesos con dulces caseros, que para nuestro gusto dejaremos para el final.
Al momento de los principales, en esta ocasión no había chance de no pedir el lomo que lleva el nombre de la casa, inspirado en el famoso "Wellington", aunque sin el foie gras que en nuestro medio resulta imposible de conseguirlo fresco. Si bien es el plato más costoso de la carta, es perfectamente compartible entre dos personas.
Como se sabe, se trata de una preparación muy trabajosa y larga, de hasta tres días, que se presenta con su lomo bien jugoso o bleu, si se quiere, más duxelle, hojaldre, demiglace y puré de papas (que nos llegó con una apreciable cantidad de láminas de trufas).
El menú se completa en este rubro con la pesca en costra de papas (plato que hemos probado varias veces y sigue impactándonos); bife a la pimienta con papas fritas; magret de pato y repollo asado, y los ñoquis parmentier.
Para el final, nos sirvieron el creméux de chocolate semiamargo, crema inglesa de Earl Grey, salsa de chocolate y whisky. Completan las opciones de postres, la french toastv & blue brie, con gel de pera y Jerez, y nueces pecan tostadas; así como la créme Le Rêve con finas lajas de caramelo, crema pastelera, y ralladura de naranja.
Hay una muy bien armada carta de vinos, excelente coctelería y ambiente de bistró. Como un rincón parisino en Palermo Soho, se trata de una muy buena propuesta de culinaria francesa, accesible y de alto vuelo.
Avío, entre gente de campo es la provisión que se lleva al "refugio" para alimentarse durante el tiempo que se tarda en volver al pueblo. Hay palabras que sobreviven al paso del tiempo, porque guardan una historia. "Avío" era la forma en que Lina, la abuela de Raúl -uno de los socios- nacida en la campiña paraguaya, llamaba a la vianda que le preparaba cada mañana para que su nieto llevara a la escuela. En homenaje y recuerdo a ella, el restaurante de Palermo lleva ese nombre. Se trata de una cocina ecléctica, en la que el chef Federico Prieu fue recogiendo experiencias durante los seis años en los que trabajó en el Cirque du Soleil.
Muchas veces se confunde la palabra italiana "Bottega" con "Bodega" (el lugar donde se elaboran vinos), pero lo correcto es que se trata de un pequeño comercio a la calle de venta al público, y su adyacente lugar de elaboración o "taller". Es, en definitiva, el nombre elegido por la cadena NH del Grupo Minor, para identificar a restaurantes como los que está situados en México y Colombia. En Buenos Aires, le tocó en suerte al Hotel Crillón, que ofrece un menú mayormente con raíces italianas y algunas licencias a la gastronomía porteña.
Un restaurante donde lo simple se impone, con una propuesta de muy buena relación precio calidad a cargo del chef Facundo Díaz. Patio #378 te brinda la posibilidad de disfrutar de una comida en pleno centro de la ciudad, dentro de la privacidad de un hotel y con distintas alternativas para toda hora del día.