Guía Michelin: ¿Son o se hacen?Jueves, 23 de julio de 2026Más estrellas en Mendoza que en CABA, un restaurante ubicado en la provincia de Buenos Aires (la Guía solo califica de este lado de la General Paz), lugares que no tienen más de tres meses de abiertos y ya figuran, los que no están y no se entiende por qué, son todos aspectos que nos llevan a pensar que Michelin tiene las cubiertas pinchadas. Respecto de la pregunta del título, en Fondo de Olla © pensamos que algunos inspectores son ineptos, tontos e incapaces. Y encima les pagan.
Muy alejados de la revolución que prometió el nefasto exministro de Turismo de la Nación durante el no menos nefasto gobierno de Alberto Fernández, lo que ha dejado la Guía Michelin Argentina son más dudas que certezas. Y encima, Matías Lammens, haciendo honor a su costumbre de dejar deudas en todo lugar donde ha estado, firmó un acuerdo con los franceses que establecía el pago de 600.000 euros anuales durante tres años.
Pasado ese tiempo, este año fueron el gobierno de CABA y la provincia de Mendoza los que pusieron 200.000 dólares cada uno para asegurarse la continuidad de esta guía que no sirve para otra cosa que satisfacer el ego de los dueños de restaurants y chefs, hacer que los precios de la carta de los "estrellados" suban a más del doble, y crear un manto de dudas sobre la justicia de lo que se está premiando o no premiando.
Y no sólo eso, se suma la incongruencia de que la provincia de Mendoza tenga 9 restaurantes con 1 Estrella contra 5 de Buenos Aires. Ridículo desde donde se lo mire.
Lo único que no puede discutirse porque es justo y merecido, es que Aramburu mantenga sus 2 Estrellas, el único de la Argentina en estos últimos años.
Esta vez, cuando nadie pudo pavonearse en el escenario porque la gala no se hizo por motivos de presupuesto, ocurrió algo tan insólito que nos lleva a pensar realmente que no se hacen, son ineptos, incapaces y también tontos. Irán de incógnito, pagarán la cuenta y no pertenecerán a ninguna corpo como los votantes de los 50 Best Restaurants.
Vamos al grano. Sorprendentemente, este año apareció como "Recomendado" de la Guía Michelin un restaurante japonés llamado Kobito. Lo que llamó la atención y mereció que al día siguiente lo borraran del mapa, es que este lugar está ubicado en la Avenida Del Libertador 15129, Acasusso, provincia de Buenos Aires.
Sabrán los lectores que, en la Guía Michelin Argentina, solo califican los restaurantes ubicados dentro de la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Mendoza. ¿Qué habrá pasado? Las malas lenguas dicen que el inspector puso mal la dirección, porque al fin y al cabo avenidas del Libertador hay muchas, en tanto que otra versión indica que el hombre se quedó dormido y no se dio cuenta de que el auto que lo transportaba había cruzado la General Paz.
Quienes quieran enterarse de más cuestiones inentendibles sobre la Guía Michelin Argentina pueden leer la siguiente nota: https://www.fondodeolla.com/nota/20551-las-gomas-pinchadas-de-la-guia-michelin-argentina/
Y una cosa más: hay restaurantes que tienen menos de seis meses de abiertos y, sin embargo, han sido reconocidos o seleccionados en otras categorías. Una situación emblemática es "Chu Chu", del chef Facundo Kelemen (dueño de Mengano), que abrió sus puertas hace pocas semanas en el Museo Ferroviario, en Retiro, donde antes estuvo el restaurante del escultor Carlos Regazzoni, donde la pulcritud brillaba por su ausencia. Pareciera ser que el inspector Michelin llegó en el tren bala, porque lo premiaron con un Big Gourmand por su relación precio calidad, cuando apenas tenía un puñado de días de vida.
Su buscan coherencia no la busquen en esta guía, precisamente. Creemos que los inspectores son, no se hacen, porque no les hace falta nada para ser patéticos.
Más estrellas en Mendoza que en CABA, un restaurante ubicado en la provincia de Buenos Aires (la Guía solo califica de este lado de la General Paz), lugares que no tienen más de tres meses de abiertos y ya figuran, los que no están y no se entiende por qué, son todos aspectos que nos llevan a pensar que Michelin tiene las cubiertas pinchadas. Respecto de la pregunta del título, en Fondo de Olla © pensamos que algunos inspectores son ineptos, tontos e incapaces. Y encima les pagan.
Muy alejados de la revolución que prometió el nefasto exministro de Turismo de la Nación durante el no menos nefasto gobierno de Alberto Fernández, lo que ha dejado la Guía Michelin Argentina son más dudas que certezas. Y encima, Matías Lammens, haciendo honor a su costumbre de dejar deudas en todo lugar donde ha estado, firmó un acuerdo con los franceses que establecía el pago de 600.000 euros anuales durante tres años.
Pasado ese tiempo, este año fueron el gobierno de CABA y la provincia de Mendoza los que pusieron 200.000 dólares cada uno para asegurarse la continuidad de esta guía que no sirve para otra cosa que satisfacer el ego de los dueños de restaurants y chefs, hacer que los precios de la carta de los "estrellados" suban a más del doble, y crear un manto de dudas sobre la justicia de lo que se está premiando o no premiando.
Y no sólo eso, se suma la incongruencia de que la provincia de Mendoza tenga 9 restaurantes con 1 Estrella contra 5 de Buenos Aires. Ridículo desde donde se lo mire.
Lo único que no puede discutirse porque es justo y merecido, es que Aramburu mantenga sus 2 Estrellas, el único de la Argentina en estos últimos años.
Esta vez, cuando nadie pudo pavonearse en el escenario porque la gala no se hizo por motivos de presupuesto, ocurrió algo tan insólito que nos lleva a pensar realmente que no se hacen, son ineptos, incapaces y también tontos. Irán de incógnito, pagarán la cuenta y no pertenecerán a ninguna corpo como los votantes de los 50 Best Restaurants.
Vamos al grano. Sorprendentemente, este año apareció como "Recomendado" de la Guía Michelin un restaurante japonés llamado Kobito. Lo que llamó la atención y mereció que al día siguiente lo borraran del mapa, es que este lugar está ubicado en la Avenida Del Libertador 15129, Acasusso, provincia de Buenos Aires.
Sabrán los lectores que, en la Guía Michelin Argentina, solo califican los restaurantes ubicados dentro de la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Mendoza. ¿Qué habrá pasado? Las malas lenguas dicen que el inspector puso mal la dirección, porque al fin y al cabo avenidas del Libertador hay muchas, en tanto que otra versión indica que el hombre se quedó dormido y no se dio cuenta de que el auto que lo transportaba había cruzado la General Paz.
Quienes quieran enterarse de más cuestiones inentendibles sobre la Guía Michelin Argentina pueden leer la siguiente nota: https://www.fondodeolla.com/nota/20551-las-gomas-pinchadas-de-la-guia-michelin-argentina/
Y una cosa más: hay restaurantes que tienen menos de seis meses de abiertos y, sin embargo, han sido reconocidos o seleccionados en otras categorías. Una situación emblemática es "Chu Chu", del chef Facundo Kelemen (dueño de Mengano), que abrió sus puertas hace pocas semanas en el Museo Ferroviario, en Retiro, donde antes estuvo el restaurante del escultor Carlos Regazzoni, donde la pulcritud brillaba por su ausencia. Pareciera ser que el inspector Michelin llegó en el tren bala, porque lo premiaron con un Big Gourmand por su relación precio calidad, cuando apenas tenía un puñado de días de vida.
Su buscan coherencia no la busquen en esta guía, precisamente. Creemos que los inspectores son, no se hacen, porque no les hace falta nada para ser patéticos.


