Cabe destacar que Niño Gordo se sumó a JRE-Jeunes Restaurateurs, la red internacional que reúne a más de 400 restaurantes de 20 países. Es el primer restaurante argentino en formar parte de esta asociación.
Cuando Niño Gordo abrió sus puertas en 2017, su ambientación teatral, su cocina de inspiración asiática y una manera distinta de trabajar el producto argentino, provocaron un impacto positivo en la gastronomía de Buenos Aires.
Ubicado en Thames 1810, en el corazón de Palermo Soho, Niño Gordo es uno de los exitosos emprendimientos de los chefs Germán Sitz y Pedro Peña, creadores también de La Carnicería, Chori, Paquito, Juan Pedro Caballero, Los Jardines de las Barquín y José el Carnicero.
En el caso de Niño Gordo, su nombre está materializado en el gigantesco globo que recibe a los visitantes sobre la vereda, anticipando una experiencia única en su tipo.
El punto de partida es el encuentro entre los insumos locales y las cocinas de Japón, Corea, Tailandia, Vietnam y China, que en esta nueva carta surgen a través del asado, el pollo al spiedo con ensalada rusa, la merluza de bodegón, los estofados criollos y la empanada norteña, traducidos al lenguaje de Niño Gordo mediante algas, miso, kimchi, gochujang y diferentes capas de acidez, picante y umami.
En esta nueva carta se destaca el ojo de bife a la parrilla, elaborado con carne de pastura proveniente de campos familiares de Rivera (provincia de La Pampa) y con trazabilidad garantizada. Se presenta con panes de baos, chimichurri de algas, salsa de manzana y goji, ensalada de pepino y nabo y arroz con kimchi.
La preparación conserva la lógica del asado argentino, pero desplaza sus sabores conocidos hacia un registro atravesado por fermentos y picantes suaves.
El pollo Pekín parte de otro recuerdo popular: el pollo al spiedo con ensalada rusa. En esta versión, el pollo llega laqueado con una salsa inspirada en el pato Pekín y se acompaña con ensalada de papa japonesa, akusay con cilantro y alioli de hoisin.
La pesca blanca, por su parte, recupera la combinación de pescado, papa y limón típica del bodegón porteño, con laca de miso, una salsa de papa con sabores coreanos, papas ácidas, hinojos encurtidos y crocantes de camarón.
También se incorporan dumplings de cerdo, concebidos como una reinterpretación de la empanada norteña. El relleno de panceta braseada en soja, se equilibra con kimchi y salsas de cheddar y coco especiado.
El curry de ternera recupera la profundidad de los estofados criollos mediante una salsa casera de tomate, especias, picante y acidez, acompañada por arroz blanco y yogur.
Entre las opciones vegetales, se suma la papaya salad NG style, elaborada con mango verde, calabaza, pepino, pomelo, fideos de nabo y una garrapiñada de nuez y gochujang. La preparación toma como referencia la ensalada del sudeste asiático, pero combina productos locales para recrear su equilibrio entre frescura, dulzor, acidez y crocante.
La carta incorpora además un okonomiyaki de akusay, salchicha y panceta, terminado con salsa okonomiyaki, mayonesa de miso, katsuobushi y pickles de coliflor.
Para el final, el nuevo Tiramiso lleva el clásico italiano hacia un perfil más profundo y la presencia de umami, con crema de mascarpone, yogur y miso, vainillas embebidas en café y crumble de hongos y almendras.
La experiencia se completa con una coctelería de autor que también pone en diálogo ingredientes de ambos continentes, con creaciones como el Blanquito, preparado con wasabi, limón y vino blanco, o el Kenzaburo Oe, que combina ron, Carpano Rosso, sake, coco, nuez y Fernet Branca.
Por dentro, el restaurante conserva la puesta en escena que lo convirtió en uno de los espacios más singulares de Buenos Aires: más de cien lámparas chinas rojas, peceras con medusas, murales pop, figuras y juguetes orientales y una barra desde la que puede observarse la cocina en acción.
Cabe destacar que Niño Gordo se sumó a JRE-Jeunes Restaurateurs, la red internacional que reúne a más de 400 restaurantes de 20 países. Es el primer restaurante argentino en formar parte de esta asociación.
Niño Gordo - Dirección: Thames 1810, Palermo Soho. Horarios: todos los días de 19:00 a 00:00; sábados y domingos de 13:00 a 16:00. Teléfono: 011 5048 6102. IG:@xniniogordox
En Palermo, Kanka combina una parrilla especializada en carnes de pastura y piezas maduradas con platos de bodegón, recetas familiares, guarniciones estacionales y vinos de pequeños productores. El restaurante creado por la cocinera tucumana Mariana Hernández y el carnicero Hernán Méndez, funciona durante todo el día en un salón con cocina a la vista y una terraza rodeada de vegetación.
En septiembre, Alo's desembarcará en el barrio porteño de Palermo con un nuevo restaurante que marcará el inicio de otra etapa para el proyecto del chef Alejandro Féraud. Con una propuesta renovada, un espacio más moderno y la misma cocina que lo convirtió en un referente de la gastronomía argentina, ahora desembarca en CABA.
Tiene 29 años, es parte del equipo de cocina de Crizia y fue seleccionado como uno de los 15 jóvenes cocineros de Latinoamérica y el Caribe que competirán en Ciudad de Panamá. Allí presentará su plato "La herencia y el mar argentino", ante un jurado integrado por cinco referentes de la gastronomía latinoamericana.