Un Fabric imponente en la Costanera

Dragón, tigre y león

Miércoles, 1 de julio de 2026

Un imponente dragón de más de 20 metros de largo, que se extiende por todo el interior del salón, construido en símil piedra, nos da la bienvenida al más imponente de los Fabric, el Dragón Blanco situado frente a "Tierra Santa". Ingresando hacia la derecha está Tigre Morado, del otro lado el río color de león. Donde el Dragón, el Tigre y el León se unen.

Fabric Dragón Blanco - Dirección: Avenida Rafael Obligado N° 185, Costanera Norte. IG: @fabricsushi. Horarios: todos los días desde las 20:00 al cierre.

Ese corredor de la Costanera, que va desde la Ciudad Universitaria hasta la cabecera norte del Aeroparque, ha recibido en los últimos tiempos una verdadera transformación. Donde otrora estaban los carritos tan visitados por el público porteño, hoy se han construido imponentes edificios que albergan restaurantes, boliches y salones de fiestas. Los foodtrucks siguen estando allá enfrente, para los que comen al paso.

Esta parte vecina al río, puede considerarse a esta altura un renovado polo gastronómico de la ciudad, ese que está más cerca del río más ancho del mundo, al que muchas veces le damos la espalda. Es decir que, en este caso, tenemos una rrilogía completa: el Dragón , el Tigre y el León enfrente.

Sin dudas que éste es el Fabric más imponente, dentro de esa cadena que comenzó allá lejos y hace tiempo (año 2008) en un pequeño local palermitano, visión de los hermanos Pablo y Diego Dayan que lograron darle forma a uno de los negocios gastronómicos más exitosos del país.

Recordamos siempre a nuestro colega Fernando Vidal Buzzi y su recordada Guía de Restaurantes, en la que alguna vez nos invitó a colaborar, cuando decía que muchos de los lectores valoraban la ambientación casi tanto como la comida y la atención de los mozos. 

Un caso paradigmático, trasladado a este tiempo, es precisamente éste. El dragón de 20 metros de largo, en el techo del local, nos da la bienvenida a un espacio con luces tenues y música algo fuerte, quizás una constante en este tipo de restaurantes de cocina nikkei. 

El espacio, diseñado con detalles que evocan la cultura oriental, invita a sumergirse en un clima ideal para disfrutar en pareja en forma distendida o bien en grupos de amigos, algo que se presta porque la propuesta se adecua perfectamente al sistema "family style", es decir platos al centro de la mesa para compartir y, por ende, cuantos más comensales más cosas podés probar.

El salón tiene una barra donde los comensales pueden sentarse a comer, mientras miran a los itamae preparar las mejores piezas. Un lugar privilegiado para quienes van en solitario o de a dos.

Tanto en la barra como en la mesa, se puede disfrutar de una experiencia omakase, término japonés que significa "lo dejo en tus manos": una invitación a entregarse al recorrido de sabores que proponen los itamae de Fabric.

Con una capacidad para 180 personas, el espacio de Dragón Blanco impacta con sus mesas de mármol y sillones de terciopelo rojo. Además, cuenta con dos sectores privados, uno para ocho y otro para veinte personas, disponibles para festejos de cumpleaños, celebraciones especiales o simplemente una reunión con amigos y familiares.

En el exterior, cuentan con una parte semicubierta y otra descubierta, un amplio sector a tono con la estética del lugar.

El dragón que da nombre al lugar, en la mitología japonesa es el guardián de las aguas, un viajero incansable entre continentes. La cocina del lugar refleja ese recorrido, fusionando ingredientes de Asia y América.

Va de suyo que hay protagonismo de su propuesta tradicional de sushi, pero la carta de Fabric Dragón Blanco ha incorporado una sección dedicada al street food, con opciones como el Katsu Sando -disponible en versiones de pescado blanco o bife furai, servido en pan sellado-; los Siu Mai Dumplings, delicados wontones de cerdo y langostino acompañados con huevas de trucha y un toque de chili oil; y el Korean Crispy Chikin', que son muslitos de pollo crocante con kimchi, salsa agridulce y emulsión de cilantro.

La experiencia se completa con la sección Asian Steak House, que ofrece cortes premium como wagyu y ojo de bife. Dentro de los platos más destacados se encuentra la Hamburguesa Royal, preparada con un exclusivo blend de carnes y acompañada de queso cheddar, hongos, cebolla caramelizada, rúcula y mayonesa de trufas, servida con papas fritas.

Hay que decir que cuesta mucho decidirse por la elección de los platos e inclusive las bebidas, en especial los cócteles. Afortunadamente, nos tocó un camarero que se ofreció a armarnos la degustación de la noche y nos facilitó la comanda.

El Tuna Truffle es el nuevo tiradito de la carta, lleva atún rojo, jalapeño, nabo y ponzu trufada. Una buena manera de comenzar. El tartar de Río lleva salmón, palta y batatitas frescas, con aceite de sésamo y ostión, es otra elección que recomendamos.

Hay tres opciones de ceviches: nikkei, norteño y especial. Pero una buena idea es pedir la degustación que incluye a todas estas variantes. Los mariscos al fuego con mantequilla japonesa, entre tanto, son un clásico de la casa que uno no quiere omitir en cada visita a Fabric.

Cuando pasamos al sushi, con tantas variantes de rolls, sashimi, nigiris y geishas, lo mejor es dejarse llevar por el omakase que propone el itamae. Una opción es el de 10 nigiris, aunque se puede pedir un combinado que incluya todas las opciones disponibles.

A todo esto se agregan los principales, con 13 opciones en total y muy compartibles, entre ellas udon de mariscos; trucha & miso; cuatro variedades de ramen; buns de entraña, y una tentadora plancha de pulpo con papines a la huancaína. Ver la carta completa en: www.fabricsushi.com.ar

El Suspiro Limeño es el postre más clásico peruano de la carta, que sale con merengue de oporto flambeado. También volcán de chocolate o de dulce de leche, y cheesecake de dulce de leche o de maracuyá. Se probó el primero, que se acompañó con un Old Fashioned para cerrar la noche.

Fabric Dragón Blanco es una experiencia en sí misma. Uno de esos lugares donde la ambientación cuenta tanto como la cocina como el servicio. 


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