Una rareza, una excentricidad, una frivolidad, una inversión innecesaria. Es lo que nos parece que ha hecho Muge en este caso en particular, el frigorífico argentino que está dando mucho que hablar últimamente con sus acciones mediáticas. Ahora trajeron a Renzo Garibaldi, el carnicero propietario del Restaurante Osso, de Lima. Va a estar presente en Fogón Asado. Traer a alguien del Perú para que nos enseñe a asar carne, carece de todo sentido.
"E non è vero que è morto; Garibaldi pum; Garibaldi pum; Garibaldi, pum". Giuseppe Garibaldi (nacido en Niza, artífice de la unificación italiana), se pensó que había sido fusilado, pero en realidad solo lo hirieron en la mano. De ahí la frase que se asocia a este héroe, al que observamos montando su caballo en Plaza Italia. Es que también pasó por aquí, combatiendo contra los brasileños y después contra el dictador Juan Manuel de Rosas.
Hay otro Garibaldi, que tampoco tiene que ver con el famoso cóctel hecho a base de Campari y jugo de naranja. Éste se llama Renzo, es carnicero devenido en restaurateur. Y otra vez lo tenemos por acá, dispuesto a cocinar en Fogón Asado, a través de una iniciativa del Frigorífico Muge.
En lo particular, lo conocimos en 2014, junto a un grupo de amigos, que visitamos Osso en el barrio de La Molina, uno de los más bacanes de Lima (y más alejados del centro de la ciudad).
Por entonces, Osso era solo una carnicería en el frente, mientras que atrás y fuera de la vista de los clientes, Renzo había instalado una mesa grande en la que servía sus asados no exentos de rarezas como la falta de cubiertos.
Ya estaba obsesionado con entrar en los 50° Best Restaurants LATAM, algo que logró insólitamente, lo que demuestra que haciendo lobby hasta un foodtruck sucio que usa agua del río de la Plata para cocinar y sin baño, obviamente, bien podría entrar en esa lista.
La historia oficial dice que "durante su estadía en la Argentina, del 18 al 21 de abril, Renzo Garibaldi llevará adelante un recorrido que propone una inmersión en distintos eslabones de la cadena productiva".
Diego Castellucci, Muge.
"La agenda incluirá una visita al centro productivo de Muge; una experiencia a fuego en el restaurante Fogón Asado, una propuesta inmersiva con asientos en barra dispuestos alrededor de la parrilla central -el corazón del espectáculo-, donde tiene lugar una experiencia sensorial abierta al público".
Al menos lo reconocen, decimos nosotros: es un espectáculo, no un asado en serio.
Continúan señalando en Muge que todo seguirá "en uno de los campos con los que trabaja la marca, en Santa Rosa, La Pampa, donde el contacto directo con productores permitirá poner en perspectiva la relación entre origen y producto".
Mientras tanto, la prensa de Fogón Asado, reseña los antecedentes de Renzo Garibaldi: "Formado con carniceros en los Estados Unidos y Europa, Garibaldi construyó una mirada propia basada en el respeto por el animal, el aprovechamiento total de la res y el desarrollo de técnicas de maduración como el dry aging. Su trabajo, además, se apoya en una fuerte vocación por la difusión del conocimiento, con clases, experiencias y contenido educativo que buscan ampliar la conversación en torno a la carne".
Y agregan: "Bajo la premisa "¿y si la carne tuviera terroir?", el encuentro propone un cruce de miradas entre dos tradiciones: la argentina, con una historia profundamente arraigada en el producto, y la peruana, en pleno desarrollo y exploración".
"En ese diálogo, aparecen preguntas sobre el futuro de la carne en la región, atravesadas por la técnica, la ética y la narrativa". Bla, bla, bla.
Que por obra y gracia de las listas perversas que supimos conseguir, comer en Central es hoy mucho más costoso que lo que valía un cubierto en Osso, aunque éste también lógicamente subió sus precios. Pierden los comensales.
Y que Muge, al menos, aporta sus carnes a un ciclo esencialmente argentino y de alta cocina, la "Secuencia de la Vaca", de Dante Liporace. Una de cal y una de arena. Nadie es perfecto en la vida.
La Argentina, reconocida mundialmente por la excelencia de sus carnes, suma una nueva alternativa a nivel masivo; la carne de búfalo. BUAR se provee de productores del NEA, que alimentan sus animales a pasto, los faenan y ya distribuyen para que este producto en el corto plazo llegue masivamente a las mesas de los argentinos. La promocionan por sus bondades nutricionales, menor contenido de grasa y un sabor similar a la carne bovina, con un precio entre 15% y 20% inferior a ésta.
Santa Rosa nos acerca sus "cinco mandamientos", para convertir cada partido en un festejo memorable con una mesa que reúne a los protagonistas perfectos: familia, amigos y queso.
Hay una marca que aparece una y otra vez cuando se habla de los hábitos y preferencias de los campeones del mundo: Los Pinos Ham. Y ahora esa presencia trasciende las canchas y los vestuarios para llegar a algo mucho más íntimo: la cocina de sus familias.