Al estilo porteño

Cocina de Inmigrantes en Casa Lucca

Domingo, 12 de noviembre de 2017

Hermano y vecino de Alicia, frente a la plaza de Devoto, Casa Lucca ofrece una cocina "bajada de los barcos" y con la impronta porteña. Platos ricos y porciones generosas que atraen al público del barrio.

Casa Lucca - Asunción 4167 - Teléfono: 4501-5029. Abierto todos los días mediodía y noche. Principales tarjetas.

Tipo de Cocina: Porteña

Barrio: Villa Devoto

Precio: $$$

Casa Lucca pertenece al mismo grupo que Alicia, restaurante del centro de Villa Devoto que visitamos hace algunas semanas. Y muy pronto se viene el tercero, que se llamará Mecha, siempre en las inmediaciones de la plaza principal del barrio (Arenales) y de la estación ferroviaria.

Abdala Ghisays, colombiano, es también aquí el chef responsable como en Alicia. A diferencia de este lugar, que tiene una impronta mediterránea, Casa Lucca es sinónimo de cocina porteña, es decir una adaptación libre de los platos traídos por los inmigrantes, mayormente italianos y españoles (más lo primero que lo segundo), y la infaltable parrilla argentina.

La carta es bastante larga, dividida en entradas y pequeños platitos; pastas; principales; carnes, y postres. Simpleza en la preparación y abundancia en los platos, una fórmula que rinde, a poco que uno advierta que el lugar está siempre repleto de vecinos del barrio y muchos clientes fieles.

Para comenzar, recomendamos las empanadas de carne, fritas y jugosas, como deben ser. En caso de que la mesa sea numerosa, vale la pena pedir variedad de platitos. Ejemplo: boquerones, arancini (croquetas de arroz), aceitunas rellenas (olive all'ascolana), chipirones fritos, peperonata.

Para los más clásicos, también sirven pequeñas porciones de jamón crudo y quesos. También vitél toné y tortilla de papas.

Las opciones de pastas son otro punto fuerte de la casa. Hay pappardelle al huevo, tallarines, penne rigate, raviolones verdes de parmesano y espinaca, ravioles de cordero, lasaña, gnocchi de papa y canelones de espinaca (ricos y súper abundantes). Y unos extraños spaghetti de zucchini (para los crudívoros).

Entre los principales, figuran dos opciones que bien podrían pedirse como entradas: zapallitos rellenos de verdura y Revuelto Gramajo. También carrillera braseada con polenta blanca cremosa; albóndigas con puré de papas; pastel de ossobuco y batatas; risotto azafranado y ossobuco; milanesa de ternera a la Napolitana o de cerdo con batatas a la miel; matambre a la pizza con papas fritas.

Y de la parrilla, ojo de bife; lomo; bife de chorizo; vacío; asado de tira; entraña y parrillada para compartir, con chinchulines, mollejas, riñones, morcilla y chorizo. También pollo y cerdo (bondiola y matambre). Y para acompañar, provoleta Lucca con tomates secos, jamón crudo y rúcula. Otra opción es el salmón rosado grillado.

Para el final, batatitas en almíbar con queso fresco; tiramisú; mousse de chocolate; crostata de limón; flan casero con crema y dulce de leche, y helados artesanales.

Casa Lucca apuesta a lo que comen los porteños, ni más ni menos que el legado de la inmigración. Los beneficios de la relación costo-beneficio están a la vista, de ahí el éxito de público que no da respiro. 

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