¿Habrá estudiado para catar golosinas?

Sommelier empalagosa

Lunes, 6 de noviembre de 2017

El colega Hernán Firpo, del diario Clarín, nos sigue sorprendiendo con sus notas cargadas de frivolidad. Ya escribió sobre la "inspectora de medialunas", el "especialista en alfajores", el rey del "tallarín al dente" y ahora llegó la "sommelier de golosinas".

Firpo decime qué se siente (entrevistando gente tan bizarra). Su secretario de redacción nos hace acordar de ese dicho que reza: "la culpa no la tiene el chancho sino el que le da de comer".

Ya habíamos leído algunas de sus notas sobre una catadora de medialunas, un experto alfajorero y el Tano que descubrió que la pasta se debe comer al dente. Pero esto no es todo: éramos pocos y apareció la sommelier de golosinas.

Pero así estamos, yo también tuve algún jefe que tocaba la guitarra y no entendía nada de gastronomía, aunque aprovechaba hasta los viajes a los que algunos medios eran invitados ("eran" porque ya no están). Y después opinaba como si supiera.

Lo cierto es que nuestra gastronomía vernácula no tiene paz. Ahora descubrieron a una sommelier de caramelos (o de golosinas dice ella). Y se jacta de recibirlas desde todo el planeta. Menuda forma de perder el tiempo, haciendo una larga entrevista con un personaje tan insignificante. Hasta con los Sugus verdes se mete, porque parece que la menta no le gusta.

La sommelier de chupetines dice llamarse Naná (pero no tiene nada que ver con los restaurantes de la hermanas Reynal). Y se define como "única crítica de golosinas del país y tal vez del mundo entero". Quizá sea porque en otros lugares del planeta no les dan bola a estas pavadas.

Se la da también de Marley (porque al gordo de Comidas Exóticas no le llega a los talones en eso de comer cosas raras). Pero señala que ella "tiene valentía y pasión" y, por eso, prueba todo lo que le mandan. Y como el planeta Tierra no le alcanza, afirma que va a crear "la mayor base de datos de golosinas del universo". ¿Habrá caramelos masticables en Marte?

En la entrevista en cuestión, la sommelier de golosinas habla de caramelos, chupetines, mentitas, pirulines y chocolates truchos.

Para hacerle un favor al colega, le recomendamos algunas notas para las próximas semanas: 

Sommelier de pochoclo: para que atienda en los complejos de cine y asesore a los insufribles que entran un enorme caja de cartón llena de pororó con la que hacen ruido durante toda la película.

Sommelier de glutamato monosódico: así pueden determinar si "este Malbec tiene umami".

Sommelier de papas fritas de paquete: para llevar al cine también. El sommelier te dice hasta la variedad de papa y la zona de producción.

Sommelier de tomate larga vida: un trabajo muy difícil, ya que no tienen gusto a nada. Pero al menos escuchás el discurso del catador y te parecen menos feos. 

Sommelier de alimento para perros: tu perro agradecido, pero si no hay otra cosa cerca se puede comer porque no hacen daño a la salud.

Y una cosa más: como la idiotez humana no tiene límites, ayer en el Canal C5N la entrevistaron en vivo. Diez minutos de fama como la que tuvieron los influencers que se jactaban de comer gratis en todos los restaurantes. 

Solo nos cabe agregar que si Roberto Noble resucitara, al leer esta nota (y las futuras) de su periodista se haría un harakiri con un alfajor.

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